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Tras un accidente de tránsito del cual no se pudo recuperar, el cubano Preston Gómez falleció el martes. Tenía 85 años.

Pedro Martínez Gómez, su nombre de pila, oriundo de la central Preston, ingenio azucarero aledaño a la ciudad de Mayarí en la provincia de Oriente, fue el primer latinoamericano en dirigir a tiempo completo en las Grandes Ligas.

Gómez, una de las grandes figuras y precursores de los famosos Sugar Kings de la Liga Internacional, irrumpió en las Mayores como dirigente al hacerse cargo de los Padres de San Diego en 1969.

Previamente dirigió el tránsito desde la tercera base con los Dodgers de Los Ángeles, donde se ganó el respeto y admiración de todos, especialmente de los peloteros latinos.

“Este hombre entregó su vida entera al béisbol. Llegó de Cuba buscando una oportunidad con los Dodgers, y Al Campanis (ex gerente general ya fallecido), se la entregó”, dijo Tom Lasorda, vicepresidente y ex piloto de los Dodgers.

“Estamos consternados por la noticia de Preston, una persona que vistió con orgullo nuestro uniforme y ayudó a su raza con gran devoción. El béisbol lo extrañará siempre”, agregó Lasorda.

Preston Gómez, que 65 de sus 85 años de vida los dedicó al béisbol, concluyó su carrera como dirigente como asistente especial de la gerencia de los Angels de Los Ángeles.

“Preston tenía una increíble pasión por el béisbol. Tuve la fortuna de escuchar sus consejos y de conocer a un hombre que jamás perdió la cordura”, manifestó Mike Scioscia, piloto de los Angels.

“Siempre tenía tiempo para orientar y aconsejar a los peloteros latinos.

Extrañaremos su presencia en los campos de entrenamiento. El béisbol ha perdido a un gran hombre”, agregó Scioscia.

Precisamente, Gómez regresaba a finales de marzo del año pasado de Tempe, Arizona, sede de los campos de las prácticas primaverales de los Angels cuando el auto en que viajaba con su esposa Elizabeth fue embestido por un camión, quedando muy golpeado. Jamás se recuperó.

Preston Gómez comenzó su carrera en las Mayores a los 21 años en 1944 como paracorto de los Senadores de Washington. Su paso como pelotero fue efímero. Se le recordará como uno de los más virtuosos dirigentes y consejeros del béisbol.

A Gómez le sobreviven su esposa Elizabeth, su hermano José Gómez (vive en Cuba), su hermana Rachel Valz y Sara Raspall, su hijo Pedro, su hija Elia, así como su hijastra Claudia Astorga. También estuvieron a su lado sus hijos adoptivos Carlos Becerra y sus nietos Sergio Jr. y Eliana.