•  |
  •  |
  • END

Un sentimiento de impotencia se había apoderado de los pocos directivos activos, jugadores y técnicos del equipo de Bluefields, luego que decidieran este miércoles no seguir en el fútbol de Primera División.

Pero de última hora, ayer, el alcalde, Harold Bacon, y el concejal Martín Duarte rescataron la causa, asegurando a los directivos que aprobarán en la comuna blufileña un presupuesto que garantice la permanencia del club en el balompié.

“Ya habíamos mandado la carta del retiro oficial a Fenifut pero Duarte nos pidió que echáramos atrás esa decisión porque habrá apoyo. Ojala nos aprueben unos 200 mil córdobas que garantice los viajes al Pacífico en el Torneo Clausura, pero para mí este problema no está resuelto hasta que vea documentos firmados”, explica Wilder Hernández, secretario de la directiva de Bluefields.

Los directivos ya no podían sostener al club. A pesar de que no les pagan a los jugadores por las dificultades, para transporte, gasolina, comida, viáticos y otros gastos, no tenían apoyo de las autoridades regionales, ni de la federación municipal de fútbol.

“Era una decisión de los tres directivos que quedamos de los 12 que éramos, porque los demás se corrieron. Nos tocaba viajar este domingo a Managua (medirse al Ferreti en el IND) en el arranque del Torneo Clausura y no había un peso de 20 mil que se necesitan para los gastos. Y no vamos a viajar porque solicitamos a la Federación nos reprograme el juego para el miércoles”, agrega Hernández.

La situación venía empeorando desde el Torneo Apertura tras la renuncia del presidente de la directiva, Eduardo Zeledón, por el poco respaldo que tenía el equipo que hace más de 11 años subió a Primera División.

Desde ese tiempo, Francisco Peña Hernández y otros amigos estaban solventando las necesidades, pero la carga se estaba volviendo más pesada.

“Tomen en cuenta que sólo el gasto de transporte al Pacífico es 180 mil córdobas por las nueve visitas, sin contar que no se le paga a los jugadores, porque no hay. Y para colmo no tenemos dónde jugar porque la federación municipal de béisbol no nos presta el estadio Glorias Costeñas”, agrega Hernández.

Desde que concluyó el Apertura no han entrenado porque los directivos así lo habían decidido, viendo cómo estaba el panorama.