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Su estatura es enorme, idónea para un pelotero. Su voz sonora, un buen galillo, herencia de su padre, el reconocido cronista deportivo Evelio Areas Mendoza. Da la impresión de poder llegar a ser un locutor de éxito.

Pero para Evelio Areas Jr., la radio, los micrófonos y las narraciones al estilo “amigos fanáticos”, una frase propia de su progenitor, no fue lo que más llamó la atención a este “loco” por el deporte que hace cuatro años encontró su conexión perfecta, pero desde otra esfera fascinante en este mundo de guantes, pelotas y bates.

Desde 2005 Evelio Jr. arrancó como representante o agente de su primer pelotero, a sugerencia de su padre, después de que su vástago un día despertara con la inquietud de disfrutar más su pasión por el béisbol tratando de ayudar a otros a hacer sus sueños.

Ofilio Castro, en ese entonces con los Expos de Montreal, fue el primero en firmar con el nica que radica en Estados Unidos para que lo representara ante esta organización.

Desde ese tiempo han pasado muchas cosas, como invertir de su propia bolsa más de 200 mil dólares para convertir lo que inició como hobby en la mejor etapa de su vida, representando a tres jugadores de Grandes Ligas, uno de ellos el venezolano Pablo Sandoval, de los Gigantes de San Francisco, considerado un jugador increíble que podría jugar tres posiciones la próxima temporada y como tercer bate del equipo.

“Mi sueño es que sean cinco este año con Devern Hansack y Aristides Sevilla. Lástima que Hansack está en Boston, un equipo que los expertos aseguran tiene el mejor staff de las Mayores, si no hace más de un año lo tuviéramos en Grandes Ligas porque en cualquier equipo calza. Creo firmemente en las facultades y proyecciones de Hansack”, dijo Areas Jr., mientras su padre lo observa con orgullo.

En este ambicioso proyecto, con su socio Armando Portillo, firmó bajo la empresa Latino Sports Management a los ahora big leaguers Pablo Sandoval y los pitcheres Osiris Matos y Kelvin Pichardo, los tres de los Gigantes de San Francisco.

Además tienen a Waldys Joaquín, Henry Sosa, Devern Hansack y Aristides Sevilla, que forman parte del roster de 40 con San Francisco, Boston y San Diego, respectivamente, y agreguen a Ronald Garth, Gregorio Martínez, Víctor Duarte y Dwight Britton.

¿Qué ha faltado con Hansack?
Desde el año pasado, cuando tuvo la racha de más de 20 innings sin permitir carrera, con el Pawtucket, los Cardenales llegaron a verlo, pero cuando negociaron los dirigentes de San Luis, Boston pidió 150 mil dólares por el
cambio y no les pareció. Hansack se puso muy molesto porque ni le dan el chance ni lo dejaban ir.

¿Será que lo dejen libre a Hansack si no queda en el equipo?
Sé de buenas fuentes que lo estaban ofreciendo a algunos equipos, pero después me lo negaron. Sí creo que pueden dejarlo libre después del Spring Training por el staff de pitcheo que han formado, y esa sería la mejor noticia que podríamos recibir.

Estoy seguro de que con San Diego, los Dodgers o los Cardenales tendríamos chance de negociar porque ya hemos hablado de esa posibilidad, y sólo esperamos que se dé la oportunidad.

¿Quién tiene más chance de quedarse, Hansack o Sevilla?
Sevilla tiene muy entusiasmados a San Diego, y estoy seguro, según lo que he conversado con Juan Lara, coordinador de los Padres para América Latina, que con el mismo trabajo que hizo el año pasado en el Spring Training se queda. Y estoy seguro de que lo puede hacer y quizá mejorar. Pero con Hansack he vivido momentos impresionantes, es un pitcher excepcional, es imponente verlo cómo se faja con los rivales con todo el talento que tiene. Por eso insisto en que sólo porque está en Boston no está en Grandes Ligas, porque Boston no es como otros equipos que piensan más en los jóvenes y el futuro, ellos quieren ganar ya, porque pasaron tantos años sin conseguir un título que no quieren dejar pasar más tiempo.

¿Soñás con tener a Hansack y Sevilla en Grandes Ligas?
Va ser mucho más trabajo que nunca, porque tenés que andar encima de todo lo que hagan dentro y fuera del campo. Y se trata de seguir los pasos ya no de tres grandes ligas, con los que ya tenemos, sino de cinco. Va ser un sueño hecho realidad, algo que jamás me imaginé cuando arranqué hace cuatro años. Fijate que hasta se nos han acercado varios agentes que tienen empresas fuertes como Adam Katz o Dave Stewart, para que firmáramos con ellos, sólo porque saben el tipo de jugadores que tenemos firmados. Claro que no acepté porque me gusta este proyecto por la autonomía que tengo, y disfruto mucho de ser dueño de esta empresa con Armando Portillo.

Ha sido un trabajo duro, pero vale la pena cuando miras, por ejemplo a Pablo Sandoval, que lo firmamos hace dos años, cuando jugaba en Clase A, y ahora está considerado un peloterazo en Grandes Ligas. Eso te hace sentir satisfecho, hacer que las cosas sean más fáciles para mis clientes.