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  • AFP

El español Rafael Nadal, primer favorito del Abierto de Australia, jugará la final del torneo contra el suizo Roger Federer (N.2), tras ganar en un duelo épico a su compatriota Fernando Verdasco (N.14), por 6-7 (4/7), 6-4, 7-6 (7/2), 6-7 (1/7), 6-4. El número uno mundial accede de esta forma por primera vez a la final del abierto australiano, tras un partido de 5 horas y 14 minutos, el más largo de la historia del torneo. El domingo, Nadal jugará su octava final de un Grand Slam y la séptima contra Federer, que busca su 14º título en un torneo mayor, con lo que igualaría el récord del estadounidense Pete Sampras.

El partido no fue sólo el más largo de la historia, superando al que disputaron en 1991 el alemán Boris Becker y el italiano Omar Camporese (5 horas y 11 minutos), sino que fue de una calidad extraordinaria, en el que Verdasco, que acabaría perdiendo, logró nada menos que 95 golpes ganadores. El duelo se decidió en pequeños detalles, decantándose a favor de Nadal, debido tal vez a un menor desgaste físico que su rival y a una mayor experiencia, ya que el mallorquín había ganado todas sus rondas precedentes en tres sets y Verdasco disputaba su primera semifinal de un Grand Slam.

Fue un partido fantástico
"Lo que ha hecho Fernando es extraordinario. Fue un partido fantástico en un ambiente de locura. Lo más justo habría sido que ganáramos los dos", declaró Nadal al término del partido. Tras haber mostrado un gran coraje durante todo el duelo, levantando dos bolas de partido en el último juego, en el que se puso con un 0-40 en contra, Verdasco no pudo superar la tercera, cometiendo una doble falta.

Juntos en competencia de alto nivel
Nadal y Federer se enfrentarán el domingo por 19ª vez en su historia, en su séptima final en un torneo de Grand Slam. De las seis anteriores, el español ganó cuatro y perdió dos, con tres triunfos en Roland Garros, uno en Wimbledon y dos derrotas frente al suizo en el torneo londinense. Nadal puede convertirse en el primer español en la historia en ganar el Abierto de Australia, después de que Juan Gisbert (1968), Andrés Gimeno (1969), Arantxa Sánchez Vicario (1994 y 1995), Carlos Moyà (1997) y Conchita Martínez (1998) fueran finalistas sin poder llevarse el trofeo. Federer, número dos mundial, busca su cuarto título en Melbourne, y tendrá una gran oportunidad de derrotar al español, que se ha convertido en su verdugo desde el año pasado, al llegar más descansado, tras ganar un día antes en tres sets al estadounidense Andy Roddick.