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SUROESTE DE KANSAS, USA

La victoria histórica de la Selección Nacional de Fútbol en la Copa de Naciones, en Honduras, puede representar un punto decisivo para que Nicaragua también se proyecte internacionalmente en el deporte más globalizado de la actualidad.

Muchas cosas positivas pueden ser cosechadas a partir de este triunfo. Para empezar, Nicaragua llegará por primera vez con una Selección Nacional a participar en un torneo internacional muy importante para las Américas, como es la Copa de Oro, a celebrarse en Estados Unidos el próximo mes de julio.

También, al proyectarse Nicaragua, internacionalmente, vendrá la oportunidad para que estos jóvenes deportistas tengan la probabilidad de entrar al mercado internacional de este deporte, aspirando a ser contratados por clubes mexicanos o estadounidenses. Pero veo más oportunidad para nuestros jugadores de América Latina en el mercado de Estados Unidos, ya que aunque las Ligas Mayores de Fútbol (MLS) aquí son relativamente nuevas, luego de la participación de Estados Unidos en las últimas Copas Mundiales de la FIFA, el desarrollo de este deporte va viento en popa y ya es competitivo.

Y los líderes del deporte nica deben tomar muy en cuenta la competitividad, pues sin esta cualidad los jugadores no pueden hacer una buena Selección Nacional que represente a sus países en los torneos internacionales. Debe también notarse que los Estados Unidos ha ido arrebatando a México la hegemonía regional del fútbol.

Todos los países centroamericanos ya tienen algunos jugadores en equipos de la MLS en Estados Unidos o en la Liga Mexicana, excepto Nicaragua. Pero eso no debe continuar así, si en verdad tanto los líderes del gobierno como los líderes deportivos quieren aprovechar este histórico momento del fútbol nicaragüense para apoyar sincera y fuertemente el desarrollo de este deporte.

Veamos el caso de México. La nación azteca ha sido tradicionalmente futbolera, sin embargo en los últimos veinte años ha estado también aportando valiosos jugadores a las Grandes Ligas.

Creo que Nicaragua puede hacer lo mismo en el futuro: aportar no sólo jugadores de béisbol y boxeadores, sino también jugadores de fútbol para los clubes estadounidenses y mexicanos. También sería saludable dejar de hacer comentarios y pronósticos negativos y pesimistas sobre la Selección de Fútbol. Hay que inyectarles fe y moral a los muchachos antes de que salgan del país a jugar en los torneos. Lo saludable y propicio es apoyar a nuestros muchachos y a su director técnico de una forma constructiva.

Que este gran momento que vive el deporte nicaragüense con su joven selección no se deje caer. Que se mantenga el entusiasmo y se empuje más vigorosamente el esfuerzo para reclutar y entrenar más profesionalmente a los jóvenes que, yo supongo, juegan ahora en diferentes Ligas Regionales de Nicaragua. De lo contrario, esta euforia podría quedar sólo en un “alegrón de burro.”