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Espndeportes.com
MADRID

Un tanto del argentino Gonzalo Higuaín dio la victoria por la mínima al Real Madrid ante el Racing de Santander (1-0), en un partido que no fue nada vistoso y en el que los locales se anotaron su séptima victoria consecutiva, aunque lo hicieron, de nuevo, de forma sobria.

Los de Juande Ramos, que finalmente alineó de inicio al holandés Arjen Robben -repuesto de un resfriado-, celebraron su séptimo triunfo consecutivo, ante un Racing que venía de perder en Santander ante el Barcelona (1-2), pero que después de las claras victorias en Valencia o en el Sánchez Pizjuán sevillano llegaban a Madrid con ánimos de dar un nuevo golpe de efecto fuera de casa.

Los del asturiano Juan Ramón López Muñiz se presentaron en el Bernabeu sin dos de sus piezas clave, el sancionado Pedro Munitis y el argentino Ezequiel Garay, que lo tiene así establecido en su contrato de cesión al club santanderino por parte del Madrid.

No ganaba el Racing en el Bernabeu desde diciembre de 2005 (1-2), cuando dirigía al equipo cántabro Manolo Preciado, actual técnico del Real Sporting. Y a orillas del Cantábrico se contemplaba la jornada de hoy como propicia para intentar repetir una hazaña que deberá esperar.

Lo indicaron tímidamente en el minuto quince, con un cabezazo del serbio Nikola Zigic, demasiado inocente ante todo un Iker Casillas, el gran capitán de la selección española ganadora de la Eurocopa 2008, que hoy igualó el récord de partidos (454) defendiendo el arco blanco de Paco Buyo.

Tampoco presentó el Madrid durante el primer acto un ejercicio aspirante a nota alta, por la que sólo pujó, de forma demasiado acelerada, en sus instantes finales. Con anterioridad, apenas propuso un disparo de Robben, en el 28, y dos acciones, instantes después, de su compatriota Rafael van der Vaart, que no inquietaron en demasía a Toño.

Sin ofrecer un juego vistoso, el Racing se iba estirando y pronto la zaga blanca comenzó a dolerse de las rápidas y habilidosas internadas de Jonathan Pereira, al que sólo lograba frenar con acciones que en alguna ocasión se extralimitaban de lo autorizado por el reglamento.

Fue el joven gallego el que había puesto a prueba a Iker en el 39, poco antes de un débil cabezazo del congoleño-burundés Mohammed Tchité, igual de ineficaz que el de Raúl -que buscaba romper a su favor la plusmarca de goles merengues (307) que le une a Di Stefano-, instantes antes del pitido que señalaba el intermedio.

El Madrid despertó tras el intermedio, gracias a Gonzalo Higuaín, que culminó una gran acción personal y abrió el marcador en el tercer minuto de la reanudación, batiendo a Toño en la jugada que definió el partido.

El Madrid no alcanzó la reclamada excelencia en tiempos de un Ramón Calderón que salió por la ‘puesta trasera’ del Santiago Bernabeu y cedió la presidencia a Vicente Boluda, poco después de desalojar del banquillo blanco al alemán Bernd Schuster.

Tampoco la vislumbra, ni muy de lejos, con el nuevo técnico. Con Juande, los blancos se muestran grises. Pero ganan sus partidos. Han sumado 21 puntos de 21 posibles. Puede que todo forme parte de un hipotético “plan L”, el de no forzar en exceso para intentar la explosión definitiva sorprendiendo al Liverpool en Liga de Campeones. Porque de no ser así, no se descartan nuevas convulsiones en las gradas del Bernabeu.