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Madrid / Sevilla
David Beckham se ha agarrado al Milan como los niños golosos a una tableta de chocolate. A sus casi 34 años, el centrocampista inglés sabe que su presencia en el Mundial de Suráfrica 2010 pasa por el club de Silvio Berlusconi, que, tras haberle alquilado -buscaba un equipo en el cual entrenarse durante el parón de la Major League norteamericana- para dos meses, está negociando con Los Ángeles Galaxy para hacerse con sus servicios. Tiene hasta el 9 de marzo para llegar a un acuerdo. El club estadounidense pide 15 millones de euros mientras el Milan ofrece seis.

Fabio Capello, el seleccionador de Inglaterra, lanzó un mensaje claro a Beckham hace meses: “El que no juegue con su club no será convocado”. Dicho y hecho. Beckham, que no entró en la lista para el último amistoso contra Alemania precisamente porque no estaba jugando con su club, se las ingenió y terminó cedido en el Milan. Mientras Victoria, su esposa, se dedicaba a pasear con Dolce y Gabbana, él conquistaba Milanello. Cuentan que Adriano Galliani, el administrador delegado del club, se ha quedado fascinado con su educación: se limpia las botas él solito y, tras beber, cierra las botellas antes de tirarlas.

“Cuando estaba en el Galaxy, no se le podía seguir como le seguimos ahora”, cuenta Franco Baldini, ayudante de Capello, que acude a San Siro cada vez que hay un partido del Milan. El inglés se ha tomado tan en serio la advertencia del técnico italiano -en su etapa en el Madrid le apartó durante un mes por anunciar que no renovaría con el club blanco y jugaría la siguiente temporada en el Galaxy- que, desde que llegó al calcio, asegura haber reducido su masa de grasa en casi cuatro puntos: de 13,7 a 8,9. Massimo Neri, el preparador físico de la selección inglesa, lo comprobará hoy antes del partido. “Es una cifra que se acerca a la realidad. En el primer entrenamiento, el lunes, le vi en muy buena condición, más tónico”, explica. “Ha cuidado su alimentación y en el Milan ha reencontrado continuidad y calidad en los entrenamientos, algo que en el Galaxy no creo que tuviera”, añade. John Terry vino ayer a decir lo mismo: “David vuelve a ser el de antes gracias a su regreso a Europa”.

Neri tiene previsto reunirse en un par de semanas con los preparadores del Milan. Es quizás otra forma de presión para conseguir que el club italiano -ya le ha inscrito para la UEFA- pague la cláusula al Galaxy. “Antes tenía que aguantar viajes transoceánicos y ahora se le ve mucho más fresco”, subraya Neri. Es curioso cómo Capello y sus ayudantes destacan ahora la “gran profesionalidad” de Beckham. En el Madrid llegaron a tildarle de “medio actor”. Hubo un componente del cuerpo técnico que llegó a afirmar: “Alguien que está más pendiente de no romperse la nariz que de meter la pierna no es un futbolista para el Madrid”. Ayer, en la comparecencia de prensa, Capello destacó el papel del jugador: “David es muy importante para la unidad del grupo”.