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JOSÉ LUIS FLORES/EL PAIS

Cuando Samuel Eto'o marcó el gol del empate frente al Betis, dio media vuelta y salió corriendo para confirmarle a Guardiola lo que ya le había pronosticado en el vestuario. "Te lo dije", esa frase que suena a veces con recochineo se la profirió el camerunés a su entrenador en mitad de una cabalgada de rabia. Pero no era recochineo. Era agradecimiento por haber confiado en él desde principios de temporada.

En verano pasado, cuando Guardiola tomó las riendas del primer equipo azulgrana, dijo que no contaba ni con Deco, ni con Ronaldinho ni con Eto'o para la planificación de su nuevo Barça. El camerunés buscó una salida de emergencia en los mejores clubes de Europa. Llegó a coquetear incluso con el Real Madrid. Pero Guardiola supo reaccionar a tiempo, observó que el chico rebelde de la plantilla podía moderar su comportamiento y apostó por él.

A quince jornadas antes del final de Liga, el romance entre Eto'o y Guardiola se ha consumado con dos goles y un abrazo que vale un empate. Dos goles que colocan al camerunés al frente de la carrera por la Bota de Oro (23 tantos en 22 partidos). El azulgrana promedia más de un gol por partido y es la envidia de los mejores nueves de Europa. En la Bundesliga, Vedad Ibisevic, del Hoffenheim alemán, le sigue a la zaga con 18 tantos en 17 partidos. Di Viaio, del Bolonia, ha marcado 16 goles en 24 encuentros de la Serie A italiana, los mismos que Villa con un partido menos. André-Pierre Gignac lleva 15 con el Toulouse en la Primera división francesa. Y Anelka es el máximo goleador de la Premier League con 14 tantos en 25 partidos.

La autoridad del camerunés es manifiesta. Sólo Marc Janko, del Salzburgo austriaco, está en condiciones de disputarle el trofeo de máximo goleador europeo. Sus cifras son espeluznantes: 30 goles en 20 partidos. A primera vista el delantero austriaco estaría por delante del camerunés en el camino hacia la Bota de Oro. Sin embargo, desde 1996 la normativa de este trofeo establece un sistema por el que los goles tienen un valor relativo dependiendo de la competición en la que se marquen. Así, según el coeficiente UEFA de cada Liga, se disponen tres categorías: las Ligas inglesa, francesa, alemana, italiana y española forman parte de la primera categoría, cuyos goles valen dos puntos. La Bundesliga austríaca forma parte de la segunda categoría, cuyos goles tienen un valor de 1'5 puntos. Por lo tanto, Janko necesita cuatro goles para sumar seis puntos, mientras que Eto'o sólo necesita tres. Con 30 goles, el austriaco suma 45 puntos. Eto'o suma 46.

A expensas de la empresa mayor que supone la Bota de Oro, el delantero del F.C. Barcelona está en números de Pichichi. Ya ha superado la cuenta goleadora de sus dos últimas temporadas: en la 06/07 sufrió una fractura de menisco a principios del ejercicio y acabó la Liga con 11 goles en 17 encuentros. En la campaña siguiente también sufrió una lesión mientras disputaba el trofeo Joan Gamper y además participó en la Copa de África con su selección, por lo que sólo pudo disputar 18 partidos de Liga, en los que anotó 16 tantos. En la temporada actual el león indomable suma ya 23 goles, tres menos que los 26 que consiguió en la campaña 05/06, cuando ganó el Pichichi.


Veintisiete cosechó Güiza el año pasado con el Mallorca y 25 Van Nistelrooy en la temporada 06/07. Han sido los dos últimos Pichichis y Eto'o está a menos de tres partidos de darles caza (si sigue promediando como hasta ahora). Ante tales cifras, el camerunés busca su referente en los 42 goles (entre Premier, Curling y Champions) que marcó Cristiano Ronaldo el año pasado con el Manchester.