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Francisco Jarquín Soto
Al fin se dio el primer encuentro en Oaxaca, México, entre el campeón del mundo, Román “Chocolatito” González, y su rival del 28 de febrero, el mexicano Francisco Rosas.

Hubo pocas palabras de Román, mientras Rosas aseguraba que no desaprovecharía este chance de ganar el título mundial de la AMB en su país.

Pero lo más relevante de este primer “choque” en el gimnasio “Ricardo Flores Magón” fueron los casi cinco centímetros de ventaja en estatura que tiene “Chocolatito” respecto de su rival y la actitud nerviosa de Rosas cuando tuvo frente a frente al campeón.

“Le llega como a la oreja a Román. No impresiona para nada su estatura, pero por eso no nos vamos a confiar, vamos a trabajar duro en la pelea, como se ha previsto, basado en la preparación excelente que trae Román... Lo vi a los ojos varias veces y se notaba muy nervioso por el encuentro”, comentó el entrenador Gustavo Herrera.

Después de un abrazo muy cordial, por cierto, ante pocos periodistas, el nica se marchó para hacer su segunda sesión de entrenamiento de ayer, también de 35 a 40 minutos.

“No me impresionó Rosas, pero eso no importa. Me siento tranquilo, no me afectó la altura (1,560 metros sobre el nivel del mar) de la ciudad, y aunque es helado, no voy a tener problemas con el peso. Hoy (ayer) salí en 107.5 libras y sé que mañana (hoy) estaré en 106 con el trabajo que vamos hacer”, dijo Román a EL NUEVO DIARIO.

Para hoy también hará doble sesión de entrenamiento, por la madrugada correrá un poco y luego por la tarde trabajará unos 45 minutos en el gimnasio.