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La vida de Wilmer Hernández será distinta de ahora en adelante, pasó de ser el preparador físico de Román “Chocolatito” González, a convertirse en el entrenador en jefe, cargo que ocupó por muchos años el fallecido Arnulfo Obando. Todavía está sorprendido de haber sido electo por el tetracampeón mundial de boxeo como su adiestrador, pero admite que no le asusta y está dispuesto a demostrar que puede cumplir con las expectativas.     

¿Qué será distinto? Es sencillo, Wilmer dejó de ser marinero para convertirse en capitán, el ritmo de trabajo no será tan diferente respecto a lo que ha hecho como preparador de González, lo nuevo será que comenzará a construir su historia como entrenador del mejor boxeador libra por libra del mundo en la actualidad y debe procurar que el libreto sea el mejor. En esta posición, Hernández será visto desde todos los ángulos y avivará todo tipo de críticas de la opinión pública.

“Quiero agradecerle a Dios, no me esperaba esto (ser entrenador de Román), pero estoy contento y agradecido porque valoraron mi trabajo. No faltará la gente que comience a criticar sin darle la oportunidad a uno de ver su trabajo.

Aquí en Nicaragua hay buenos entrenadores”, dijo.

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Hernández reconoció que hará algunas variantes en la preparación de González, pensando en que gane poder en los nudillos. “Será la primera vez que trabajemos con pesas para sacarle mayor poder a Román, porque en esta categoría (115) se enfrentará a rivales más fuertes. Tengo un sistema para eso, no es necesario ir al gimnasio”, afirmó el nuevo entrenador del Chocolatito.

Trabajo en conjunto

Un punto a favor de Hernández es la comunión que existe entre él y González, con quien ha trabajado desde hace varios años. A la par de Obando, Hernández adquirió herramientas necesarias para elaborar un plan de trabajo y desarrollarlo durante un combate, Román le ha demostrado respeto y confianza, lo cual no debería cambiar desde ahora.

“Vamos a seguir trabajando como lo hemos hecho desde hace unos años, enfocarnos en mejorar cada día, mantener la filosofía que nos enseñó Alexis (Argüello), no vengo a enseñarle nada diferente, solo a recordarle lo que ha aprendido en los años anteriores”, aseguró el adiestrador, quien aseveró que será enérgico a la hora de poner orden.