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El público apenas se disponía a acomodarse en las butacas y un aficionado que había ocupado su asiento desde temprano para no perderse ninguna acción miró su reloj para cronometrar el inicio del combate, al volver su mirada hacia el cuadrilátero la pelea había acabado. Así de rápida fue la presentación del púgil nicaragüense David “Piolín” Morales, quien cayó ante el local Jerobe Santana por nocaut en el primer asalto, en un combate celebrado en la Arena Gran Canaria, en

Las Palmas, España, el viernes por la noche.
Morales apenas tuvo tiempo para estirarse, salió a apretar desde que sonó la campana, en una actitud valiente pero arriesgada, que desembocó en su revés. Jerobe conectó a la perfección un gancho de izquierda al hígado y puso de rodillas al “Piolín”. Mientras el réferi realizaba el conteo, Morales trataba de volver en sí, su mirada estaba perdida, la boca abierta buscando oxígeno y las piernas le temblaban, se levantó hasta que acabó la cuenta.

Fue la crónica de una derrota anunciada, parafraseando a Gabriel García Márquez. Morales viajó a España sin autorización de la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional (Conibop), peleó en peso ligero (135 libras), categoría a la cual no pertenece, viajó sin su adiestrador y no conocía a su oponente, un invicto de 14-0 en pleno ascenso de su carrera profesional. El “Piolín” se metió a campo minado y no pudo escapar al fuego, dejando su récord en 13-6-0- 12 KO.

Sanción a la vista

El pasado 25 de noviembre, Morales pelearía contra el capitalino Winston “Zurdo” Campos, en un evento programado por la promotora Nica Boxing, sin embargo, una lesión de Campos propició la cancelación del combate. En la semana previa el “Piolín” reconoció que su rival tenía ventaja por ser un peso ligero natural, y justificó haber aceptado la pelea por la necesidad de ganar algo de dinero. Por ese mismo motivo viajó a España y aunque regresará con dinero, tendrá que responder por sus actos ante la Conibop.

David debe sentirse afortunado de que el combate contra Jerobe duro muy poco, de lo contrario se habría expuesto excesivamente. En las condiciones en cómo se pactó esa reyerta era improbable que Morales lograra una victoria, aun cuando prometió regresar con el título mundial juvenil ligero, avalado por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) que estaba en juego.

Pablo Osuna, promotor de la empresa Nica Boxing, que se encargaba de buscarle pleitos al “Piolín”, confirmó que romperá toda relación con el púgil capitalino “por haber traicionado” su confianza y actuar de forma independiente en la toma de decisiones. “La Conibop tiene sus reglamentos y sabrá cómo castigas a David, en teoría le impondrían un año sin derecho a pelear, como mínimo”, manifestó el dirigente.

“Yo soy una persona consciente de la situación que pasan los boxeadores y no voy a tomar represalias, pero tampoco voy a apañarlo, Nica Boxing cierra sus planes con David. Dejaré la sanción en manos de la Conibop, yo solo me desligo y queda libre de buscar una oportunidad por otro lado”, dijo Osuna, notablemente incómodo con la situación.