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El ataque sin compasión de los Gigantes de Rivas sobre el Oriental de Granada dio ganas de saltar al terreno de juego y tirar la toalla. Desde el primer momento en el que el marcador se tornó irremontable por el desborde ofensivo y la presencia revestida de autoridad de José Rosario, se creyó que lo peor estaba por venir, y así fue, pues al caer el out 27, los Gigantes, orgullosos de haber triunfado 23-5, salieron caminando sobre los escombros del Roque Tadeo Zavala, donde yacían los restos del Oriental.  

En los dos primeros episodios el siempre incidente Darrel Campbell se encargó de acortar la presentación del abridor Juan Serrano. En su primer turno le conectó imparable, le robó la segunda almohadilla y anotó la primera carrera tras imparable de Anderson Feliz. En la segunda entrada, con las bases llenas producto de su descontrol, Serrano volvió a enfrentar a Campbell y este le ligó de imparable por segunda ocasión consecutiva, empujando las dos carreras que pusieron el juego 3-0 y que lo sacaron del escenario de forma tan rápida.

Mientras Serrano era tempranamente sacudido, el invencible José Rosario mantenía silenciada a la ofensiva del Oriental. Fue hasta en el cuarto episodio, luego de que los Gigantes modificaran el marcador a 4-0, que los de Granada reaccionaron y le hicieron un leve daño al abridor de los Gigantes. Tras base por bolas negociada por Ofilio Castro, aparecieron los imparables de Juan Carlos Tórrez, Ronald Garth y Renato Morales empujando las dos primeras anotaciones del equipo sultaneco.

Erupción

Bastó ese intento de rebelión del Oriental para provocar que la furia acumulada de los Gigantes hiciera erupción. Dobles consecutivos de Wuilliam Vásquez y Anderson Feliz pusieron el juego 5-2 y explotaron al relevista Darrel Leiva, cuyo puesto fue ocupado por Milton Benavides, quien mostrándose inseguro no escapó al castigo y fue víctima de los cañonazos productivos de Dwight Britton, Isaac Martínez y Antenor López, causantes de que la pizarra se moviera a 8-2.

Tal ventaja, con apariencia de imposible de ser remontada por la presencia de Rosario en la loma, fue ampliada por el Rivas en el sexto episodio, cuando otro doblete de Vásquez y un cuadrangular de Britton ante el relevista Henry Córdoba, establecieron el 10-2. Pero el festival de imparables no paró en ese momento, pues aprovechando al máximo la vulnerabilidad de Córdoba, los rivenses sumaron cuatro anotaciones gracias a pasaporte otorgado a Luis Allen, sencillos inmediatos de Ronald Rivera e Isaac Martínez y dobles consecutivos de Antenor López y Mark Joseph.

Los Gigantes no se conformaron con el 14-2 que reflejaba la pizarra y siguieron con el bombardeo, fabricando dos carreras en el séptimo, cinco en el octavo y dos más en el noveno, que sirvieron para certificar la gigantesca paliza. Ganó José Rosario (5-0) y perdió Juan Serrano (0-1).