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El excampeón mundial Supermosca, Carlos “Príncipe” Cuadras, reveló a ESPN que la revancha con el nicaragüense Román “Chocolatito” González está programada para la primera mitad de marzo y por ello comenzó ya con el acondicionamiento físico en las montañas mexicanas.

Cuadras perdió por decisión en septiembre pasado contra González en una espectacular pelea en la que terminó más lastimado Román, pero le alcanzó su boxeo para convencer a los jueces en el Forum de Inglewood, California. Ahí “Chocolatito” se convirtió en el primer peleador de Nicaragua en lograr campeonatos en cuatro diferentes divisiones.

“La pelea (que viene) es la revancha con “Chocolate”, hablé con mi mánager Salvador Briman y con mi promotor el señor (Akihiko) Honda, y eso es lo que me dijeron”, dijo Cuadras. “Se pueden decir muchas cosas, pero el señor Honda es quien define, él me dijo de la revancha para la primera o segunda semana de marzo y no tengo en mente otra pelea. Además, creo que quedaron cosas pendientes”, apuntó.

De acuerdo con Cuadras, le habían hablado de pelear el 25 de febrero en una función de Gennady Golovkin, pero había algo más de dinero peleando aparte y esa opción les agradó más para el primer o segundo sábado de marzo. “Chocolatito” está entrenando ya en Japón y pronto podría ir a California.

SE PREPARA

El trabajo que está haciendo Carlos en las montañas es solo de acondicionamiento y en enero viajará a California para entrenar con Rudy Hernández.

“Estamos haciendo una preparación de acondicionamiento físico, fuerza, condición para irme luego a Los Ángeles con Rudy, ahorita estoy con el manoplero Ricardo Yáñez y Miguel Mendoza como preparador físico”, apuntó.

Sobre lo que debe hacer en la segunda pelea con Román, dijo el sinaloense avecindado en el Estado de México, que habrá que presionar desde el inicio y que buscará el nocaut.

“A diferencia de la primera pelea, creo que para que no haya dudas hay que ir por el nocaut y creo que puedo hacerlo, machacarlo desde el principio, la estrategia que tenía era moverme para quitarle fuerza por el temor a la pegada que se decía, pero creo que en Supermosca la pegada no fue la misma, no me lastimó. Nos quedamos cerca, pero ojalá ahora venga el triunfo”, culminó el también campeón panamericano en Río 2007.