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El Liverpool de Jurgen Klopp cayó ayer 4-3 ante el Bournemouth (10º), una derrota que dejó a los ‘Reds’ en tercera posición a cuatro puntos del líder, el Chelsea, en la 14ª fecha del campeonato inglés.

En el otro partido del domingo, el Everton y el Mánchester United empataron (1-1), por lo que ocupan respectivamente los puestos 8º y 6º, lejos de los puestos europeos. El empate, tercero consecutivo en la Premier del United, pone de manifiesto su incapacidad para enlazar una mínima racha de resultados positivos.

En Bournemouth, en un partido plagado de alternativas en el marcador, el Liverpool dejó escapar una renta de dos goles, para caer derrotado en el tiempo añadido. Los ‘Reds’ se pusieron por delante por medio de sus dos flechas de ataque, el senegalés Sadio Mané (20) y el belga Divock Origi (23).

Los dos delanteros aprovecharon su velocidad para llegar a balones en profundidad y dar una cómoda ventaja a su equipo que hacía presagiar un partido cómodo. Pero los cambios efectuados por el técnico local, Eddie Howe, dieron sus frutos. Callum Wilson redujo diferencias de penal (56) provocado por Ryan Fraser, nada más saltar al terreno de juego.

El alemán Emre Can (64) pareció dar tres puntos de oro al conjunto visitante con un gol por la escuadra. Sin embargo, en 19 fatídicos minutos el escocés Fraser (76), Steve Cook (79) y el holandés Nathan Aké (90+3), con un gol aprovechando un rechace en el área pequeña, frenaron en seco al Liverpool en su carrera por el título.

Esta fue la primera derrota del conjunto del norte de Inglaterra en los últimos 11 partidos. Los ‘Reds’, que jugaron completamente de amarillo para no coincidir con el rojo de los locales, sufrieron en la costa sur de Inglaterra su segunda derrota de la temporada en liga, la anterior se remonta al mes de agosto ante el Burnley.

“Tiramos el partido”

El entrenador alemán del Liverpool Jurgen Klopp alabó que el conjunto local no se viniese abajo con el resultado adverso y reconoció lo justo de su victoria. “Lo primero que tengo que decir es que es una victoria merecida para el Bournemouth, con una gran lucha”, expresó.

“Cuando teníamos la ventaja de 2-0 nos quedamos estáticos. Tiramos el partido porque no volvimos a jugar a futbol”, lamentó Klopp. “Si hemos aprendido está bien. Con 2-0 o 3-1 el partido no está decidido, pero lo tiramos por la forma en que jugamos. Le dimos el balón al Bournemouth. Estas cosas pasan”, añadió. En todo caso, los hombres de Klopp distancian holgadamente a sus dos rivales históricos, el Mánchester United y el Everton, que empataron a 1 en Goodison Park.

Los ‘Diablos Rojos’ se adelantaron con un gol fantasma del delantero sueco Zlatan Ibrahimovic, que salvó con un balón picado la salida del arquero local. La pelota tocó en el poste y llegó a rebasar la línea de gol con suspenso antes de que la despejase un zaguero (42).

Pero en el 89, Leighton Baines convirtió un penal cometido por un exjugador del Everton, el belga Marouane Fellaini, para establecer el definitivo 1-1. “Fuimos de largo el mejor equipo sobre el césped y es un resultado que no refleja la diferencia entre las actuaciones de ambos equipos”, señaló José Mourinho.

“Tenemos que seguir trabajando como lo estamos haciendo. Hemos tenido cinco partidos seguidos ante rivales duros, estoy muy contento con las actuaciones individuales”, añadió el técnico luso, cuyo equipo está a 14 puntos del líder, el Chelsea, una distancia casi insalvable una vez superado un tercio del campeonato inglés.