AFP
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El Auckland City, campeón de Oceanía, y el Kashima Antlers, representando al país anfitrión, disputarán mañana en Yokohama el primer partido del Mundial de Clubes, que se celebrará en Japón hasta el próximo domingo 18 de diciembre. El ganador de este encuentro se enfrentará tres días después al campeón africano, Mamelodi Sundowns, duelo del que saldrá el adversario del Atlético Nacional de Medellín en la primera semifinal del torneo.

El campeón oceánico es un clásico en esta competición, en la que participará por octava ocasión, un récord. Y lo hará, como desde 2010, de la mano de Ramón Tribulietx, un desconocido entrenador español que emigró a Nueva Zelanda con el objetivo de implantar en la tierra del rugby un tipo de futbol similar al que ha dado en los últimos años los mejores resultados de su historia tanto al Barcelona como a la selección española.  

Pese a poderse pensar que el modesto equipo neozelandés, que para la FIFA es amateur, acude a la cita como cenicienta, en 2014 ya demostró que se trata de un rival muy peligroso, cuando quedó a un paso de disputarle el título a todo un Real Madrid.

Entonces cayó en la prórroga ante San Lorenzo de Almagro (2-1) y le arrebató el bronce al Cruz Azul mexicano en los penales. “Es muy complicado repetir lo de 2014. Cuando eres el equipo pequeño tienen que darse muchas cosas a tu favor y tener un poco de suerte (...). Tenemos que ir partido a partido y el primero nuestro es una final”, explicó Tribulietx a la AFP en una entrevista.

Mejoraron

El técnico catalán asegura que su equipo ha mejorado con respecto al año pasado, al mantener el bloque y haber fichado jugadores con experiencia, como el portero Eñaut Zubikarai, que jugó varios años en la Real Sociedad, el también español Albert Riera, que ha regresado a los ‘Navy Blues’ y dos prometedores centrocampistas neozelandeses, Harry Edge y Harshae Raniga.

Para este Mundial, Tribulietx contará además con el ‘refuerzo’ de Ivan Vicelich, el eterno capitán de los ‘Navy Blues’ que se retiró al final de la pasada temporada para convertirse en el adjunto del técnico español, pero que a sus 40 años ha sido inscrito por el club ante la FIFA para ocupar el puesto del lesionado Yousif Al-Kalisy.