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Al caer el último out, los Indios se encontraban tratando de esconderse en el callejón de las miserias. Perdieron 10-8 un partido que ganaban 7-1, intentando saltar a la cima de la montaña. No se puede apretar tuercas con un pitcheo agujereado. Rivas fue recortando distancia poco a poco, hasta aproximarse peligrosamente 7-6 y arrebatar el botín en el octavo con una ofensiva de cuatro carreras, para imponerse 10-8, asegurando su permanencia en el liderato con juego y medio de ventaja sobre la tribu. La diferencia la establecieron los bullpen, firme el de Rivas hasta cierto punto, y flaqueante el de los Indios. Después del naufragio del abridor Paul Estrada, los brazos de Amador y Bermúdez atornillaron a la tribu, antes que Valdivia entrara a complicar el cierre de juego agregando dos en las bases, sin impedir la octava carrera del Bóer, en tanto las escopetas de Bucardo y Silva, trabajando detrás de Marín, fueron convertidas en astillas. Una derrota india realmente dolorosa.

LARGO ESTALLIDO

El derecho Paúl Estrada, un pítcher de 2-0 y 3.35 en efectividad, seguramente no sospechó que sería asaltado en la madrugada del partido, cierre del primer episodio. El jonrón de Juan Carlos Urbina por encima de la pared izquierda, con dos circulando, culminó una arremetida de cinco carreras, algo más que un espaldarazo para el abridor indio Róger Marín, que había colgado con facilidad el primer cero al  Rivas. El hit de ese excelente lead-off que ha resultado ser Maikel Caseres, fue la primera señal. Boleto a Cabrera y cohete de Frías, establecieron el 1-0, aunque el bateador fue out en segunda al intentar extenderse. ¿Cómo visualizar un derrumbe en ese momento? Roletazo impulsador de Mateo después de base a Cheslor, aumentó la diferencia 2-0, y el boleto a Giménez, preparó el escenario para el sexto jonrón de Urbina. Una ventaja de 5-0, tiene un gran significado y plantea un fuerte reto para hacerla reversible.

Lamentablemente no había suficiente público para celebrarla.

Después de dos ceros en contra, Rivas necesitaba mostrar algo, y lo hizo en el inicio del tercero con cuatro hits consecutivos, pero entregando un out en tercera, lo que impidió un turno al bate verdaderamente productivo, reduciéndolo a solo una carrera, producida por Mark Joseph. Aunque se dice que algo es mejor que nada, el pequeño recorte fue borrado con un doblete remolcador de Janior Montes en el cierre circulando Urbina, y el Bóer fue más allá con el hit de Jilton Calderón, para estirar la ventaja 7-1. Recorrido un tercio del trayecto, las cifras eran tranquilizantes para los Indios.

PITCHEO INDIO FLAQUEANDO

Rivas anotó nuevamente en el inicio del cuarto aprovechando un fallo discutible en segunda, cuando Feliz fue considerado safe sobre aparente pisada a tiempo de Frías en el cojín de segunda, y mientras tanto, Abercrombie se extendía hasta el plato con la segunda carrera sureña. No era para alarmarse, pero el error de Frías en el quinto, posibilitó a los Gigantes volcarse con dos outs y fabricar tres carreras con hit impulsador de Abercrombie y triple barre bases de Anderson Feliz. Ahora sí, el 7-5, preocupaba a la tribu. Era una cercanía peligrosa por parte de un equipo que dispone de gruesa artillería como el Rivas. La intriga, que se había ocultado, hacía acto de presencia. A cruzar dedos.

En el sexto, un excelente fildeo de Cheslor y uno limpio y con gran disparo de Everth, iluminaron el cero dibujado por Jorge Bucardo como reemplazo del vacilante Róger Marín, pero en el séptimo, Rivas continuó haciendo crecer su presión aproximándose 7-6. Hit de Joseph, sacrificio y cohete de Vásquez, inyectaron de angustia a los Indios, que en el cierre vieron alargarse a cuatro ceros su racha de inutilidad ofensiva. En el octavo, los Gigantes se apoderaron de las riendas del juego volteando la pizarra. Ponche a Obregón con hombres en las esquinas por doble de Allen corriendo Rivera como reemplazo,  y hit de Elmer Reyes, y una jugada confusa de la defensa india sobre desplazamiento a segunda, tiro desviado de Giménez y mal retorno al plato, empataron el juego 7-7. El Rivas no se detuvo, agregando tres carreras consecuencia de dos boletos y dos cohetes, desequilibrando la pizarra 10-7 contra Bucardo y Braulio Silva. El Bóer anotó una en el noveno sellando el 10-8, sin impedir que el Rivas, esquivando el susto de ver a dos indios circulando amenazantes antes del ponche de Valdivia a Montes, asegurara su permanencia en la cima.