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Aún no sabe Julio César Chávez Jr. lo que el futuro le va a deparar tras su victoria 50 como profesional, pues a él le encantaría combatir con Gennady Golovkin o Canelo Álvarez, ya que son las peleas que interesan a los aficionados y podrían recaudar una buena suma de dinero, pero sabe que ahora quizá sea más accesible pelear con el ganador de Badou Jack y James DeGale que con alguno de los ‘deseados’.

Ya de regreso en el hotel donde convivió con familiares y amigos tras su victoria sobre Dominik Britsch la noche del sábado ante 10,000 fanáticos en la Arena Monterrey, Julio dijo que ahora que regresó la constancia debe ser su principal arma para no echar a la basura el trabajo que realizó en los últimos meses.

“El trabajo se vio, gané bien, el alemán venía a ganar pero desde el quinto round se dedicó más a abrazarme, a buscar un golpe y cubrirse nada más, ahí tuve que trabajar mi jab, mi distancia, fue buena pelea, no voy a decirte que fue el mejor Julio de mi carrera pero mostré destellos de cosas que he estado trabajando, recibir menos golpes, quedarme menos con la cabeza ahí abajo, me faltó trabajar un poquito más, en general estoy contento porque pensé que no me iba a volver a subir al ring, en el camerino pensaba aún si era cierto”, dijo júnior en charla con ESPN.

Más trabajo

“Si quiero seguir boxeando y quiero peleas buenas, tengo que seguir en el gimnasio, trabajando para que no se pierda este buen trabajo que se hizo hoy, hay que seguir trabajando, con más velocidad, más presión, más rapidez puedo pelear con quien sea”, añadió el sinaloense.

Sobre su futuro, aceptó Julio que quizá sea más difícil acordar algo con GGG o Canelo que con el ganador del duelo del 14 de enero en Nueva York entre los campeones de peso supermedio Badou Jack y James DeGale, sobre todo ahora que pudo marcar las 168 libras en buena forma.