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El Kashima Antlers, campeón de Japón, culminó la sorpresa y se clasificó para la final del Mundial de Clubes al imponerse por 3-0 al Atlético Nacional colombiano en la primera semifinal disputada en el estadio Suita City de Osaka.

El cuadro nipón se enfrentará el domingo en la final al vencedor de la segunda semifinal que dirimirían esta madrigada (4:30) el Real Madrid español y el América mexicano. El Atlético Nacional jugará el partido por el tercer puesto.

Un ‘gol tecnológico’, un penalti que advirtieron los asistentes de vídeo al colegiado húngaro Viktor Kassai, transformado por Shoma Doi a los 33 minutos, permitió adelantarse al Kashima.

Pese a que el dominio y la mayoría de las grandes ocasiones fueron para el Atlético Nacional, no pudo culminarlas y lo pagó de forma increíble en los últimos minutos con los goles de Yasushi Endo (m.83) y de Yuma Suzuki (m.85).

La derrota incluso hubiera sido ya un castigo excesivo para el conjunto de Reinaldo Rueda, pero el marcador es absolutamente sorprendente a la vista de lo sucedido en el césped del estadio de Osaka, donde el Atlético Nacional fue netamente superior y tuvo numerosas oportunidades como para ganar hasta con claridad.

El Kashima Antlers, que anteriormente había dejado en la cuneta al Auckland City y al Mamelodi Sundowns surcoreano, exprimió sus virtudes y logró hacer historia al convertirse en el primer equipo japonés que alcanza la final, éxito que rozó el pasado año el Sanfrecce Hiroshima.

Si no las haces…

El conjunto de Rueda lo hizo prácticamente todo para ganar, menos marcar. Tuvo un buen puñado de ocasiones claras, pero entre su falta de acierto, de fortuna y la actuación magnífica del guardameta Hitoshi Sogahata, se dilapidaron sus ilusiones en este Mundial de Clubes.

Aunque el Kashima exigió al meta Franco Armani en un par de ocasiones, en una primera mitad vibrante, de ida y vuelta, fue el Atlético Nacional el que pudo incluso sentenciar con importantes ocasiones.

El trío formado por Miguel Borja, Jhon Mosquera y Orlando Berrio, fueron una pesadilla para la zaga de Masatada Ishii, y las incorporaciones de Mateus Uribe incrementaban el tremendo peligro con el que se aproximaba constantemente el campeón de la Copa Libertadores.

Le faltó al conjunto colombiano algo de tranquilidad en el remate y, en plena desesperación se llegó a los últimos minutos a la espera de que en cualquier ataque llegara el empate.

En cambio, ocurrió lo contrario. Yasushi Endo se quedó solo con un balón suelto en el área colombiana, y de tacón, firmó la increíble sentencia a los 83 minutos. Tan solo dos después, Yuma Suzuki, que acababa de salir al campo, firmó un increíble 0-3 histórico para el futbol japonés.