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Alexis Argüello, el explosivo flaco pinolero, nunca fue el mejor libra por libra por una razón muy sencilla: vivió como pugilista, rodeado de fieras. Fue una época diferente a esta, en que la escasez de figuras, abre más espacios y proporciona mayores facilidades para saltar a la notoriedad. Por supuesto, eso no es culpa de los pocos que sobresalen actualmente, entre ellos, el más brillante de todos, Román “Chocolatito” González moviéndose en los pesos pequeños, y obligando al mundo del boxeo a sacar la lupa para no perderlo de vista.

Siempre hemos estado claros que la grandeza de un peleador se mide por la exigencia de la oposición. Eso es lo clave, ¿qué tan altamente valorados y temidos eran sus retadores? Alexis Argüello, quien fue poseedor de tres cetros mundiales en diferentes categorías, puede jactarse de haber sobrevivido a retos tan extremadamente peligrosos, como matar tiburones a lo largo de sus 16 fulgurantes defensas. ¿Qué les parece este detalle? Como campeón, Alexis no solamente nunca perdió, sino que en cada una de esas peleas, fue considerado claramente favorito. Y algo más significativo, cuando fue obligado a recorrer toda la distancia, ningún fallo fue discutido.

SIEMPRE EN LA PELEA

Hace poco estuve leyendo en una revista “KO” de 1981, la fiera pelea por ser el mejor libra por libra ese año, con Alexis encabezando una de 10 tarjetas publicadas de acuerdo al criterio de especialistas, apareciendo como segundo en cuatro de ellas, y tercero en dos. Lo más bajo, fue el sexto lugar que le apuntó Pat Putnam de Sports Illustrated. ¿No es eso un mérito de 24 quilates? Alexis batallaba en ese tiempo que parece haberse ido para nunca más volver,  con peleadores del calibre de Larry Holmes, Ray “Sugar” Leonard, Marvin Hagler, Tommy Hearns, Salvador Sánchez, Wilfredo Gómez, Roberto “Mano de Piedra” Durán y Wilfredo Benítez. Solo traten de imaginar cómo meter entre ese grupo a Golovkin y al “Canelo”. Es más, afectado por la visión subestimadora que se tiene de los pesos pequeños, no sería fácil abrirle espacio en la zona alta a Chocolatito, con todo lo extraordinario que ha sido conquistando cuatro coronas y permaneciendo invicto. Todos los mencionados fueron cortados, tumbados y derrotados. Amigos, ya se ha dicho: la grandeza boxística no se mide por el sistema métrico.RAY LEONARD Y DURÁN PERTENECIERON A LA LISTA DE LOS MEJORES.

El púgil del año cambiaba de nombre en las publicaciones más caracterizadas. Según “World Boxing”, Foreman con su gran retorno fue seleccionado en 1976; Carlos Zárate en 1977 por sus tres nocauts arriesgando el título, y aquella resonante victoria sobre Alfonso Zamora con el orgullo de ambos en juego no el cinturón; Ali en 1978 con su recuperación del cetro liquidando a León Spinks mientras Alexis conseguía su segunda corona derrotando a Escalera en Bayamón; Ray “Sugar” Leonard en 1979 ganando cinco peleas, incluyendo la última contra Wilfredo Benítez; Thomas Hearns en 1980 cuando demolió a “Pipino” Cuevas; en tanto, Leonard y Salvador Sánchez compartieron la distinción en 1981, y Larry Holmes regresó al trono en 1982. Aquello era infernal, con Alexis, Durán, Wilfredo Gómez y Hagler esforzándose por meter sus narices con grandes ejecutorias, varias sangrientas.

UNA FEROZ OPOSICIÓN

La oposición que enfrentó Alexis fue súper exigente. Por eso es que el flaco ofreció tantas peleas épicas inolvidables.

Las batallas con Olivares, Escalera, Boza Edwards, Mancini y José Luis Ramírez, nos dejaron sin uñas y con los nervios destrozados. En cada uno de esos combates, Argüello se fue engrandeciendo. Como ya apuntamos, no es culpa de Román, no haberse encontrado con ese tipo de rivales, excepto un poco, ese Carlos Cuadras que supo pelearle en reversa. Sin embargo, aún sin fajarse con peleadores como “Finito” o Rosendo, el pinolero ha conseguido un inmenso reconocimiento. Naturalmente, ganar una cuarta corona es un hecho sin precedentes, pero el brillo que proporcionaba Argüello, con sudor y sangre, con agallas y clase, le permitió llegar a provocar un impacto incomparable.

FOREMAN FUE NOMINADO COMO EL MEJOR DEL MUNDO EN 1976.En 1981, los cinco primeros Welters eran: Ray Leonard, Tommy Hearns, Wilfredo Benítez, Pipino Cuevas y Roberto Durán ¿Qué les parece? Aaron Pryor era el titular Welter Junior en las 140 libras; Alexis Argüello destronando a Watt, dominaba el escenario en las 135 como Ligero; “Boza” Edwards, “Bazooka” Limón, Bobby Chacón y Roberto Elizondo, todos vencidos por Alexis, disputaban la supremacía entre los Ligero Juniors, en tanto Wilfredo Gómez, para muchos el mejor peleador puertorriqueño de todos los tiempos, Salvador Sánchez y Eusebio Pedroza, lo hacían entre los plumas; Larry Holmes tenía la jefatura en la categoría pesada, y Marvin Hagler en los medianos, con Lupe Pintor en las 118 libras. Los pequeños, Shoji Oguma, Hilario Zapata, Betulio González y Yoko Gushiken, ninguno del nivel de “Chocolate”, solo eran vistos por casualidad. Estaban distantes de los horarios preferenciales. Incluso “Finito” en su época, peleaba en la madrugada, con el cantar de los gallos. ¡Qué bueno hubiera sido ver a Chocolatito abriéndose paso contra rivales de esos niveles de exigencia! Ni modo. La vida no es un programa de complacencias. Se toman las oportunidades que se presentan. No queda otra alternativa.