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Cada año, desde 1964, mientras los que pueden preparan el pollo navideño, la agencia cubana Prensa Latina envía la lista de aspirantes para los premios Mejor Atleta Masculino, Mejor Femenina y Mejor Equipo, solamente para esta parte del planeta que reza a Jesucristo, que mayoritariamente habla en español y que construye idolatría por los superdotados como Usain Bolt, el esprínter de Jamaica que es primero trueno con la explosión de su mejorada salida y después relámpago en la pista con su desplazamiento casi fantasmal. No hay forma de retar a Bolt después de verlo agrandar su “botín” olímpico a nueve medallas de oro en Río durante su triple triunfo en las pruebas de velocidad pura. La colombiana Caterine Ibargüen, especialista en salto triple, ganadora del oro en Río, encabeza la votación femenina, y por equipos, Chile, quien se coronó en la Copa América Centenario, supera a Brasil, ganador por vez primera del oro olímpico.

En la pista, con solo verlo, Usain Bolt impone respeto. Todos los rivales lo ven como la torre Eiffel del atletismo. Del 9.63 segundos en Beijing al 9.69 en Londres, que le garantizaron medallas de oro en los 100 metros, Bolt solo necesitó 9.81 segundos en Río este año para superar cómodamente a Gatlin y De Grasse. No entra esta carrera entre las mejores de los 100 metros que se han visto en Olímpicos, pero Bolt consiguió su objetivo, su séptima presea dorada. Él fue claro: llegó a Río en busca de tres oros, no de tumbar marcas. Seguramente consciente que no estaba en capacidad de hacerlo, pero sí de seguir mostrando una superioridad incuestionable.

LAS OTRAS DOS MEDALLAS

Con esprínteres de 34, 35 y 36 años en algunas finales históricas, los casi 30 de Bolt no eran un freno a su ímpetu y después de dominar los 100, se fabricó una gran expectación alrededor de los 200 metros, su prueba favorita, la que toma con más tranquilidad por tener el tiempo a su favor. Bolt domina los secretos de cada metro en esa distancia y hace prevalecer más su impresionante zancada y su ritmo alucinante. En semifinales Bolt cerró riéndose con De Grasse registrando 19.78 segundos, lo que hizo pensar que realizaría una arremetida en busca de superar el récord olímpico de 19.30 segundos en su poder desde el 2008. No fue así, Bolt ganó los 200 con 19.79 asegurando su octavo oro, sorprendiendo al decir que no seguiría corriendo esa distancia en los mundiales.

Finalmente en el relevo 4 por 100, como último hombre, vimos la más impresionante proyección de Bolt, garantía de su noveno oro con registro de 37.27 segundos en suma de esfuerzos. El total de 9 oros olímpicos este añom como un agregado a su largo dominio en mundiales, indica que Bolt no admite retos después de haber ganado la distinción de Prensa Latina en los años 2008, 2009, 2012, 2013 y 2015. Ni siquiera Lionel Messi, con su magia, ganador en el 2011 y 2014, puede preocuparlo.