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La báscula, más que un temor en hacerlo deslucir, sirvió para demostrar lo bien preparado que está el campeón del mundo, Román “Chocolatito” González, quien defenderá exitosamente por primera vez su corona en Oaxaca, México, ante Francisco “La Chiquita” Rosas, quien sí tuvo que quitarse todo de encima para dar exactamente las 105 libras. El monarca de la Asociación Mundial de Boxeo, AMB, hizo hoy un alarde de su condición física, pues al instante que subió a la pesa cargó la bandera de Nicaragua, mientras con la otra mano se comía una barra de chocolate, y aún así, marcó 104.5 libras. Su rival, Rosas, estaba 50 gramos por encima del peso y fue necesario que se quitara toda la ropa para hacer las 105.

El mexicano, quien desde antes de que Román viajara a México, estuvo minimizando el éxito del campeón ante Yutaka Niida, después del pesaje, se encargó de soltar literalmente la lengua: “Voy a romperle la madre, le voy a demostrar que aquí se quedará el cinturón de las 105 libras”, manifestó Rosas en un tono muy amenazante. “Soy un boxeador en todo el sentido de la palabra y lo verá Román en el ring. Sé que muchos especialistas lo ven como favorito para ganarme, pero arriba solo vamos a estar él y yo, y nadie le va a ayudar”, continuó el mexicano, desestimando el talento del nicaragüense.

Rosas aseguró a EL NUEVO DIARIO esta semana, que cuando “Chocolatito” derrotó a Niida en la pelea por el título, el japonés subió horrorizado, algo que según el mexicano no ocurrirá con él. Román, tomó las declaraciones de Rosas de forma muy sensata, y sin seguirle la corriente, insistió que no pasará del sexto asalto. “Estoy feliz, le cumplí a mi afición, a mi familia, a ustedes los periodistas. Les demostré que la preparación que tuve fue muy responsable. Todavía por la mañana estaba en 103.3/4 y antes de venir al pesaje comí algo fuerte y ya ven cuál fue mi peso”, comentó Román. “Chocolatito” estaba ansioso por subir al ring para demostrarle a Rosas quién es el campeón del mundo. “Arriba va a tener que hablar con los puños”.

Para mañana se espera que Román esté en 119 libras a la hora de la pelea, precisamente el peso que tuvo cuando arrolló en cuatro asaltos a Yutaka Niida el 15 de septiembre del año pasado.