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El error en tiro de William Vásquez lo derrumbó todo en el octavo inning. No quedó piedra sobre piedra en el estadio sureño. El empate 4-4 logrado por Rivas con tanta dificultad una bateada antes, se convirtió en un catastrófico 10-6 adverso después del mal tiro realizado por Vásquez buscando el tercer out de ese octavo inning. El público, que respondió a la expectativa del juego, se sintió destrozado mientras sus Gigantes eran desplazados al segundo lugar por el triunfo del Chinandega 1-0 sobre el descartado Oriental.

El probable tercer out que malogró Vásquez abrió las puertas de Troya y el equipo rivense quedó en ruinas después del golpe a Sandor con bases llenas y los dobletes impulsadores de dos carreras cada uno, disparados por Arnol Rizo y Everth Cabrera. Los brazos de Bermúdez, Amador y Flores, tres relevistas frustrados, colgaban deshilachados. El triunfo indio le garantiza su presencia en la semifinal, probablemente contra los Gigantes, a menos que la tribu derrote hoy a los Tigres y el Rivas supere al Oriental.

UN INCIO INCIERTO

Dos malos tiros facilitaron la primera carrera del Bóer en las piernas ágiles de Everth Cabrera, quien se embasó por hit al jardín derecho con un out. Un viraje desviado del abridor sureño Carlos Teller posibilitó que Everth se extendiera a segunda, desde donde anotó por otro disparo desviado del intermedista Feliz intentando completar un doble play después de atrapar línea de Frías. Casi sin darse cuenta, el Bóer estaba adelante 1-0 en la madrugada del partido, inicio del primer inning.

La respuesta de los Gigantes fue inmediata y golpeadora. Hit abridor de Joseph sobre pitcheo de Alexander Boshers, y después de dos outs tranquilizantes, el bestial jonrón de Abercrombie que se perdió de vista en la inmensidad de la noche. Ahora Rivas ganaba 2-1 y las puertas quedaban abiertas para mucha agitación. En el inicio del segundo, el Bóer le dio una vuelta de tuerca a la pizarra marcando par de carreras. Con Giménez circulando y dos outs, un machucón de Jilton al short precipitó a Obregón, quien tiró mal a primera y dos indios se instalaron en posición de anotar. El hit de Wiston Dávila, que pasó zumbando debajo del guante fallido de Britton, impulsó dos carreras. El Bóer retomó las riendas 3-2, pero el partido estaba muy verde.

ESTIRA VENTAJA EL BÓER

Agregó una carrera el equipo indio en el inicio del tercero por hit de Cabrera y doblete humeante de Janior Montes después de una jugada de doble play inutilizando el golpe a Frías. La ventaja de 4 por 2 fue recortada por los sureños en el cierre con dos infield hits seguidos de Joseph y Campbell, y el batazo productor de William Vásquez al bosque derecho explotando a Boshers. Entró Marín al relevo y resolvió el problema obligando a Abercrombie a batear para doble play, dejando la pizarra 4-3. La inseguridad continuaba instalada en palco.

La capacidad de agresión de los dos equipos fue sujetada por Teller y Marín, con ayuda de Jorge Bucardo, durante tres entradas consecutivas, con solo una dificultad en ese trayecto, los dos a bordo con un out que forzaron la salida de Marín, el pitcher tan cuestionado por Germán Meza hasta ser multado y expulsado. En ese momento entró a las brasas Jorge Bucardo. Dos sólidos batazos disparados por Feliz y Allen a campo cubierto y convertidos en outs desvanecieron la amenaza, permaneciendo el 4-3 angustioso.

ÚLTIMA SEÑAL DE VIDA

El empate 4-4 se produjo súbitamente en el cierre del séptimo, con dos outs y bases limpias. Fórmula costeña: hit de Joseph y doblete eriza-pelos disparado por Darrell Campbell mordiendo la raya de tercera y abriéndose como una ola en la zona faul del jardín izquierdo. Joseph no se detuvo y anotó la cuarta carrera de los sureños, obligando a los indios a estar pendientes de la ventaja que sostenía el Chinandega por 1-0 sobre el Oriental en Granada. Resultado que clasificaba al Bóer aun perdiendo.
No fue necesario. Esa carrera fue la última señal de vida sureña. El Bóer se volcó furiosamente después del error de Vásquez y con una arremetida de seis carreras liquidó la batalla, adelantándose 10-4 y obviando las dos carreras del Rivas en el cierre del noveno.

Tigres son líderes solitarios

En duelazo de pitcheo, los Tigres de Chinandega blanquearon 1-0 al Oriental de Granada, con una sublime actuación del pistolero Marcos Frías, quien lanzó siete innings de cuatro hits y nueve ponches propinados, adjudicándose su cuarto triunfo sin derrota de la temporada. Perdió Gustavo Martínez. Salvó Wilber Bucardo.

Con la victoria, Chinandega se adueñó de la cima, con balance de 26-21, tomando ventaja de 1 juego sobre Rivas, que sucumbió contra el Bóer, cuando esta noche se jugará la última jornada de la temporada regular. Hoy juegan Rivas ante Granada y el Bóer recibe a los Tigres.