Edgard Tijerino
  •  |
  •  |
  • END

Oaxaca, México.

No importa lo que quieras ser, un león o una gacela, empieza a correr lo más pronto posible, dice Phillip Roth, otro que se ha convertido en permanente aspirante al Premio Nobel, y apoyándose en esa recomendación, Román “Chocolatito” González saldrá directamente en busca de Francisco Rosas, interesado en simplificar.

“Hay que presionar lo más rápido que se pueda. Cuando tienes brazos más largos y dispones de mayor punch y mejores recursos, hay que ir al grano”, dice el entrenador Gustavo Herrera.

¿Será Rosas un filete para una fiera hambrienta?

“En el ring, no hay filetes, sólo hombres con determinación en busca de la victoria. Eso lo aprendí desde muy pequeño”, advierte Herrera, con esa cautela que siempre lo ha acompañado.

Parece obvio el bombardeo a la cabeza. “Es una posibilidad que se debe aprovechar. Buscando como meterse, Rosas debe estar claro que dependerá de su resistencia. Las combinaciones de golpes de Román son agobiantes”

¿Qué tan cierto será la propuesta de una pelea frontal por parte del mexicano?
“Es una temeridad frente a un peleador como Román, pero aunque parezca suicida, Rosas podría atreverse. Nosotros estamos preparados para recibirlo en caso de lanzarse a embestir”

Puede que no sea una pelea de persecución, pero no creo que Rosas vaya a entregarse a buscar el cuerpo a cuerpo riesgoso, con un rival difícil de contener con amarres.

“Román es efectivo como perseguidor. Se trata de un peleador muy lúcido y con material para improvisar y resolver”.

¿Qué tanto puede afectar a Chocolatito la recuperación de energías en 30 horas?.

“Está acostumbrado. Van a verlo tan flexible y preciso como siempre”.

En el campamento del nicaragüense se piensa que Rosas no podrá escapar a la destrucción esta noche, a menos que sea un yunque, pero aún hombres de hierro como Art Haffey son doblados por golpeos violentos.

Peleador joven, repleto de facultades, en proceso de construcción, Chocolatito saldrá a volcar toda su agresividad sobre Rosas buscando recortarle sus pretensiones y reducirle su estatura.

Estimulados por el ascenso al estrellato de la nueva figura que surge impetuosa, una docena de periodistas pinoleros nos sentiremos instalados en el centro del mundo cuando “Chocolatito” suba al ring para enfrentar el reto de Rosas.

Puede que esta pelea, si no alcanza el menor significado, se la lleve el viento, pero como siguiente paso del “Chocolatito”, adquiere para nosotros un gran interés en este momento. Incluso escuchar que súbitamente se está deformando la redondez del planeta, no alteraría nuestras expectativas.

La orden es presionar rápido y buscar como matar.

dplay@ibw.com.ni