• Matagalpa, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Los hermanos Rivas, Lino y Róger, veteranos entrenadores de boxeo en el departamento de Matagalpa, han adiestrado a varios exponentes del pugilismo norteño, entre ellos Darwin Zamora y al excampeón continental Carlos “Rapidito” Rueda. El año pasado, el más reciente diamante que pulieron fue al exmonarca mundial Byron “El Gallito” Rojas, que contra todos pronósticos venció al entonces campeón Hekkie Budler. Este año, Lino y Róger esperan seguir proyectando a los jóvenes talentos de su zona, con ese espíritu de servir que los alimenta de energía.

“Tenemos muchas esperanzas para el curso del 2017, se nos vienen los torneos que necesitamos explotar como son el boxeo infantil, el juvenil y la Copa Alexis Argüello, ya estamos entrenando con los muchachos porque se vienen la eliminatorias con los municipios y de ahí sale la selección que representará a Matagalpa en la Copa”, señaló Lino Rivas, un apasionado adiestrador que lleva el boxeo en la sangre.

Lino, el menor de los hermanos Rivas y propietario de una escuela de boxeo, ambientó que está entrenando a una camada grande de púgiles novatos, que pese a su inexperiencia son sometidos a una rigurosa disciplina, lo cual es clave para incursionar en este deporte. “El entrenamiento es la base para el triunfo de cada atleta y es necesario que se esfuercen al máximo. Nosotros les enseñamos lo básico del boxeo, pero también los ayudamos a comportarse como profesionales”, aseguró.

ENTREGADO AL BOXEO

Róger Rivas, conocido en Matagalpa como uno de los mejores entrenadores de boxeo, lo cual demostró asumiendo la responsabilidad de conducir a Byron Rojas camino a una oportunidad titular, es creyente de que Nicaragua está en capacidad de proyectar a grandes púgiles, siempre y cuando se conjuguen “talento, deseos de prepararse, responsabilidad y humildad para mantener los pies sobre la tierra”. Tras su desprendimiento con Rojas, por mutuo acuerdo, Róger se dedicó a preparar a otros de sus baluartes, se trata de Álvaro y Pablo Mendoza, el último de estos cerró invicto el 2016, con siete triunfos por nocauts, incluyendo la pelea contra el mexicano Manuel “El Arquitecto” Soto, realizada en el Puerto Salvador Allende.

“Este muchacho (Pablo) es una gran promesa para el boxeo, no solo de Matagalpa sino de Nicaragua, ya que pelea en las 165 libras, por lo que espero que este año pueda convertirse en campeón. Me siento muy alegre porque Dios me regaló ese título de “El Gallito”, haciéndome parte de la historia del boxeo en más de 40 años de ser entrenador. Ya hice un campeón que figura en mi currículo y hay gente que me considera entre los mejores adiestradores del país”, dijo el preparador.

Una de las principales preocupaciones de Róger y Lino es reorganizar la Asociación Departamental de Boxeo, debido que la actual está desfasada y los miembros que actualmente ocupan cargos tienen su período vencido. “También es necesario formar una Comisión Municipal de Boxeo, que nos permita controlar el trabajo que estamos haciendo con los púgiles”, dijo Lino. “Este año pensamos trabajar con nuevos boxeadores, de todas las comunidades y queremos crear una Comisión para protegerlos y que no tengan conflictos promocionales, de tal forma que los apoderados tengan que responder a la Comisión”, ambientó Róger.