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Oaxaca, México.-En ajedrez, hay que sacrificar para obtener mejores posiciones y poder ganar el juego. Es lo mismo en la vida, y sobre todo en los pugilatos. Ceder para obtener lo que buscas. No sé que tan buenos ajedrecistas son Emmett Lang y Julio Rocha, quienes en un tiempo, formaron una combinación de Doble Plays en la estructura por siempre débil, del Comité Olímpico Nicaragüense, pero ambos –en una reunión en la que no había lugar ni tiempo para fabricar trucos- realizaron movimientos que responden al sentido común, que muchos llaman “práctico”.

Rocha se coloca a un lado consciente de estar en desventaja frente a Emmett, pero logra forzar un retiro de la Comisión Interventora del Ministerio de Gobernación, y empujar a Lang, de acuerdo a la propuesta –un poco salomónica- de Mario Vásquez Raña, el “Emperador” de la Odepa, a firmar la aceptación de una nueva elección, fijada para el 18 de abril, siguiendo las recomendaciones trazadas para la realización de ese escrutinio, por parte del dirigente mejicano, miembro del COI y Presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales.

Si el nuevo CON, desplazante del ejecutivo que dirigía Rocha, fue beneficiado por la “metida de narices” del Ministerio de Gobernación con su intervención de carácter ilegal en el engranaje deportivo, ¿por qué Emmett acepta hacer gestiones para que en un plazo corto, cese la intromisión? Sencillo, ese destrabe, le facilita avanzar hacia el objetivo, y seguramente la gente del Ministerio que se sentía navegando en territorio extraño, sin brújula, puede que no se moleste en lo mínimo al ser sacada del “box score”.

Agreguen que en cierto momento de arrogancia incontrolable, se dijo que no importaba el reconocimiento internacional, pero, después de ver cómo Emerson Velásquez, aterrizó en México tratando de participar en una reunión de la Odecabe, siendo enviado a la butaca de visitantes sin voz ni voto, mientras William Genet se instalaba con sus credenciales, y de analizar el peligro de ver sancionado al desnudo y enclenque deporte pinolero, lo mejor era ceder para legalizar.

Cuando la gestión de Carlos García ante Vásquez Raña fructifica y los dirigentes nicas asisten a la audiencia concedida, esa fue la misión de Emmett en México, sabiendo que las riendas del CON seguirían en sus manos.

No haber tomado posesión mientras pasaba el tiempo, tuvo su utilidad, porque evitó que la contradicción se endureciera y que Vásquez Raña calificara esa acción, como un certificado de violación de las determinaciones del “sacrosanto” COI.

Claro, al aceptar repetir las elecciones, aún siendo candidato único, Emmett golpea al Ministerio de Gobernación porque derrite su intervención. Además, en el documento elaborado por Vásquez Raña, se ordena a la “milagrosa” Comisión, entregar el informe de todo lo intervenido, regresándolo a su posición original.

¿Qué busca Rocha retirándose como candidato? No seguir en el ombligo de polémicas y cuestionamientos frente a fuerzas superiores, a las que no podría derrotar, y concentrarse en la defensa de la Presidencia de la Federación de Fútbol, que le permite seguir abriéndose espacio internacionalmente en las esferas de la FIFA como Comisario y Director de cursos de capacitación regionales, y cultivando otras pretensiones.

Eso por supuesto, tiene un gran significado, así como no alterar los compromisos caseros que él obtuvo para continuar con la construcción del Estadio de Fútbol, que sería su obra cumbre, con huellas imperecederas, un reto todavía expuesto a mil complicaciones.

Rocha obtiene tranquilidad en el sitio que más le conviene, no es factor de erosión y si es necesario, no asistirá a las reuniones de una Asamblea Olímpica, que nunca ha tenido incidencia.

Emmett por su parte, legaliza su mandato y regresa a una butaca conocida, aunque posiblemente sin la atracción requerida por ser magistrado en funciones. Sólo necesita esperar el 18 de abril, para dar a conocer “su gabinete”.

Ahora, ustedes se preguntarán: ¿La resultante de estas maniobras, mejora el deporte nacional? Para nada. Los CON, de aquí y el resto del planeta, son esencialmente protocolarios, pero te otorgan estatus.

El deporte de cualquier país, sólo se levanta al impulso de las federaciones, realmente funcionales, no adormecidas, respaldadas por un gobierno interesado y una iniciativa privada preocupada por este tipo de proyectos.

De eso, tenemos que estar claros.

dplay@ibw.com.ni