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No se necesitan más evidencias de Jeff Bagwell. El deseo de la mayoría de votantes de verlo instalado en el Salón de la Fama en Cooperstown debe superar hoy el 75 por ciento necesario al abrir las tarjetas y realizar el conteo. Ya era hora en el séptimo intento del primera base que debutó en 1991 a la edad de 23, obteniendo la distinción de Novato del Año y estuvo sus 15 años con los Astros de Houston, agregando un Más Valioso en 1994, año de la suspensión que terminó la temporada en los inicios de agosto, disparando 39 jonrones con 116 empujadas y 104 anotadas a lo largo de 110 juegos. 

Sin ser un bateador de 3,000 hits y 500 jonrones, cifras consideradas factor de seguridad, Bagwell encabeza a los aspirantes del 2017, después de seis intentos por abrir puertas. Sus 2,314 cohetes en 2,150 juegos, incluyendo 449 jonrones en solo15 años, hacen recordar que Koufax, con el impacto que provocó, no necesitó más de 165 victorias en una corta carrera de 12 años, ganando tres Cy Young y trabajando cuatro no hitters.

OJO CON TIM RAINES

Detrás de Bagwell se le conceden grandes posibilidades a Tim Raines en su décimo y último año en la tarjeta que admite 10 nombres. Con 69.8 por ciento en el 2016, Raines, quien disparó 2,605 y robó 808 bases jugando para los Expos entre los 19 y los 30 años (1979-1990), y después para Yanquis, Oakland, regresando a Montreal en el 2001, finalizando con Orioles y Marlins. 

Se observa una elevada valoración en su primer intento al receptor boricua Iván Rodríguez, seleccionado para el Juego de Estrellas entre 1992 y 2007, un permanente ganador de guantes de oro con 7 bates de plata. Conocido como “Pudge”, Iván, una vez Más Valioso en 1999, agregando una demoledora ofensiva a sus habilidades defensivas, descargó en su carrera 311 jonrones, impulsó 1,332 carreras, registrando un promedio de 296 puntos. Eso sí, fue cuestionado por el uso de aditivos, según mención hecha en el libro de José Canseco.

GUERRERO Y HOFFMAN PRESIONAN

El guardabosques dominicano, pese a su extraño estilo de bateo y swing erráticos, registró un promedio de 318 puntos en su carrera, con 2,590 hits, entre ellos 449 jonrones. Guerrero, quien debutó en 1996 a los 21 años con Montreal, antes de pasar a los Angelinos, cerrando con Texas y Baltimore, fue Más Valioso en el 2004 y pretende ser el primer jugador quisqueyano de posición, no pitcher, en ingresar a la Catedral del Beisbol en Cooperstown, en tanto, el relevista de 601 salvamentos, Trevor Hoffman, solo superado por Mariano Rivera, ha crecido en las consideraciones en su segundo intento.

Con los “Monstruos” Barry Bonds y Roger Clemens afectados severamente por el uso de sustancias prohibidas, aproximándose al 75 por ciento en su quinta posibilidad después de haber marcado 43 y 44 en el 2016, el Salón de la Fama abre hoy sus puertas. Será difícil ver una promoción de cinco en Cooperstown, algo que solo ha ocurrido una vez en 1936, cuando se inauguró.