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Cuando se trata de deportes, siempre recuerdo a mi padre cuando decía “yo no soy fanático”, me gusta darle al César lo que es del César y disfrutar del talento, no debemos ser románticos para analizar, “hay que sacudirse las emociones y ser sangre fría”.

Le agradezco a él porque crecí con ese concepto, es por eso que siempre disfruto al máximo cualquier deporte, así lo hice cuando me quedé sin voz gritando al “Chocolatito” cuando estuvo en el Madison Square Garden, de Nueva York, para pelear contra Viloria, reconocí la victoria de Román, pero también el talento de Viloria. 

Es así que en medio de tanto fanatismo, me disponía a disfrutar el segundo partido entre los Warriors y los campeones Cavaliers de Cleveland en la NBA, recordando que los últimos habían ganado de manera ajustada el primero de sus encuentros de esta temporada regular, en el juego de Navidad que fue el mejor juego de lo que va de la actual campaña.

Sin embargo, este segundo y último compromiso de la temporada regular que se llevó a cabo el pasado lunes, en el día del soñador Martin Luther King, los Warriors lograron dominar a los Cavs ampliamente en todos los departamentos para darles una paliza de 126-91, con tres jugadores de los Warriors anotando más de 20 puntos liderados por Klay Thompson (26), Kevin Durant (21) y Stephen Curry (20), mientras por los Cavs solamente LeBron James logró 20 puntos, escoltado por Kyrie Irving con 17 puntos.

Por supuesto que este marcador no sorprende a los conocedores de la materia, los Warriors están confeccionados para demostrar su poderío contra cualquier equipo y coronarse, sin embargo, recordemos que el año pasado también este equipo se convirtió en el más ganador de toda la historia de temporada regular de la NBA con 73-9, no obstante se quedó corto en la final contra los Cavs, aun sin Durant.

Golpe de autoridad

Sí coincido con algunos analistas que esta victoria significa un poco más para los Warriors, tomando en cuenta que era momento de mandar una señal de su poderío, aunque sabemos que las expectativas de lo que pase eventualmente en junio es lo que mantiene interesada a la fanaticada.

Si bien es cierto también el factor de ser local será importante, lo más determinante será el calibre de la defensa para ganar un campeonato. 

También concuerdo que los favoritos siguen siendo los Warriors, no obstante Curry será clave si logra ganar su duelo de armador contra Irving, algo que lo desgastó mucho en la final pasada por la energía que implicaba detenerlo, quizás una buena estrategia sería poner a Klay Thompson sobre Irving.

En trabajo de equipo, los Warriors han demostrado tener un mejor juego colectivo, más aún cuando ambos conjuntos juegan a su máximo nivel y se les deja correr y tirar libremente. Sin embargo, la gran interrogante es cómo llegarán ambos a la recta final de la campaña. ¿Los Warriors llegarán con el mismo ritmo de ahora? ¿Podrán los Cavs frenarlos? Al final fue bueno que los campeones se hayan dado cuenta contra quiénes se enfrentan y la agresividad que necesitarán para revalidar su campeonato.