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Entre los héroes que hicieron posible la coronación de los Tigres de Chinandega aparece con un asterisco de clave e indispensable el experimentado Jorge Bucardo, quien llegó al conjunto felino como refuerzo tomado de los Indios del Bóer. Bucardo, encargado del relevo medio, enfrentó a 18 bateadores, de los cuales ninguno fue capaz de conectarle imparable. No hay forma de opacar el brillo alcanzado por Bucardo, el carabinero fue una fiera indescifrable.  

“Me siento agradecido con Dios por haberme ayudado durante toda la final. La satisfacción que me produce este título es difícil de describir con palabras” expresó Bucardo, evidentemente emocionado por el campeonato conseguido. Además expresó que “los Tigres de Chinandega confiaron en mí y no los decepcioné, desde que me escogieron me propuse hacer un gran trabajo y así lo hice”. 

Consultado sobre la clave para mantener silenciada a la artillería rivense, considerada de mucho peligro, Bucardo explicó que “me ayudó mucho la velocidad con la que estaba soltando cada lanzamiento y la localización con la que me presenté al montículo”. 

“Misión cumplida”

No podía pasar inadvertido el mánager de los Tigres, el panameño Lenín Picota, gran artífice del tercer campeonato de los occidentales. “Misión cumplida”, dijo el timonel, con el júbilo del pueblo chinandegano sirviendo de testigo de su gran trabajo.

Picota, que demostró ser un hombre con el carácter necesario para dirigir un equipo profesional, manifestó que “una de las claves para conseguir el título fue el manejo que hice del picheo y eso se debe en gran medida a que yo fui pícher. Hice los movimientos necesarios en los momentos oportunos”.

Asimismo, señaló que otro de los aspectos importantes para la coronación de los Tigres fueron los refuerzos. “Gracias a Dios, los muchachos que escogimos para que reforzaran al equipo funcionaron. Cabrera se lució madero en mano, Bucardo se excedió sosteniendo los marcadores y Eulogio cumplió”, expresó el timonel. 

Por su parte, el artillero Jimmy González, que consiguió su quinto título de Liga Profesional, dijo que “primeramente le doy gracias Dios porque me ha dado las fuerzas para seguir jugando. Estoy contento de haberle ayudado al equipo. Reconozco que no tuve un gran cierre como bateador, pero sí funcioné bien como defensor de la tercera almohadilla, haciendo atrapadas que fueron claves”.