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México, DF
El tema sigue siendo “Chocolatito”. Todo lo visto, escuchado y sufrido está muy reciente, así que no hay manera de sacarlo de la paila de las consideraciones y las discusiones.

El joven pinolero que atravesó por varias agonías mientras enfrentaba a Francisco Rosas en Oaxaca, no se sintió desembocando en la carretera del éxtasis con el triunfo obtenido en su primera defensa, pero la satisfacción por la forma cómo manejó con un poco de sus habilidades, la mezcla de sacrificio y valentía para mantenerse a flote, es lo suficientemente ancha.

Ayer, conversando en esta agobiante capital con Ricardo “Finito” López, insistí con la terquedad de un viejo buscador de oro, en seguir colocando a “Chocolatito” y todo lo que ocurrió a su alrededor sobre el tapete. No salía de su asombro.

“Cuando consigues un cinturón mundial, te conviertes en una empresa y necesitas un equipo de trabajo funcional, es decir que responda a todos los requerimientos. Cada quien debe tener responsabilidades y asumirlas, esencialmente el peleador”, apunta el más grande de los pequeños peleadores en los últimos tiempos.

“No hay control sobre lo que come, porque no tiene un nutricionista a la orilla, más necesario aún, cuando tienes que esforzate en extremo para hacer el peso. Tienes que tener un médico general, un experto en heridas, y gente que con su trabajo efectivo garantice que todo ande en orden. No puedes dormir perturbado esperando una pelea”, agrega.

“Me decís que logra subir desde 104 libras y media hasta 118 ó 120. Bueno, eso depende del metablismo de cada quien. Yo nunca subí más de 6 ó 7 libras, pero era lo tolerado por mi estructura. En estos casos, lo importante es que te sintás bien en fortaleza, velocidad y reflejos. Por ahora, como tiene 21 años, lo puede hacer con menos riesgos, pero más adelante lo afectará mucho”.

-Lamentando que no lo hayas podido observar en plenitud, ¿qué te pareció?
“Un buen boxeador. Sabe disparar, es calmo, luego no se sofoca, va hacia delante disparando y no es fácil quitarle la iniciativa. Por su juventud tiene un futuro brillante, si se cuida y lo cuidan”.

-¿Debe tomarse tiempo para saltar a las 108 libras?

“Hay que evitar la incomodidad. Si luchas mucho por hacer 105 libras, te vas a sentir incómodo. Yo permanecí en ese peso porque sentía que podía manejarlo, pero cuando llegó el momento salté. Claro, hay que estar listo para cuando llegue ese momento”.

-¿Cómo lo viste tácticamente?

Bien. Se ve que sabe lo que tiene que hacer y cuenta con los recursos para hacerlo. Ahora está creciendo y va a mejorar”

-Finalmente, ¿cómo viste el fallo?
“Un juez se equivocó. Superando algunas dificultades, “Chocolatito” ganó bien. No hay nada que discutir sobre eso”.