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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, sorprendió al asistir a la XXVI premiación de la Asociación de Cronistas Deportivos de NicaraguaHan pasado dos horas y 15 minutos desde que la fiesta de la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN), debió comenzar. Se confirmó la ausencia de Román “Chocolatito” González, la incredulidad ronda en el ambiente. Sin embargo, a las 8:16 p.m., lo inesperado ocurre, por una de las puertas alternas del salón Güeguense en el hotel Holiday Inn, entra el presidente de Nicaragua, comandante Daniel Ortega Saavedra.

 

Si la ausencia de Román ya era una noticia relevante, la aparición de Ortega le superó totalmente, convirtiéndose en sorprendente. El presidente camina sigilosamente abriéndose espacio en medio de las mesas, algunos policías cuidan de su seguridad, el comandante tiene el tiempo de saludar a las personas, saca a relucir su amabilidad y permite tomarse fotografías con los invitados y algunos periodistas que quieren guardar un recuerdo imperecedero.De izquierda a derecha, Trinidad, Rosendo y Mayorga.

En una de las mesas están sentado la crema y nata del deporte nacional: los beisbolistas Juan Carlos Ramírez, Erasmo Ramírez, Denis Martínez y Nemesio Porras; los excampeones mundiales Rosendo Álvarez, Ricardo Mayorga, y el flamante invitado de la premiación, también boxeador, el tres veces campeón mundial boricua legendario, Félix “Tito” Trinidad.

A la par de Trinidad hay un asiento vacío. Ortega se dirige a la mesa donde están las estrellas de más renombre en la ceremonia. El bullicio es incesante, las cámaras iluminan los rostros de los deportistas, los flashes se escuchan como ráfagas en tiempos de guerra. Finalmente el presidente llega a la mesa, le da un efusivo saludo al boricua, también le extiende su mano a Juan Carlos, Erasmo, Denis, Nemesio, Rosendo y Mayorga.

Hay un detalle -del cual pocos se dan cuenta-. En su mano, Ortega trae un libro: “Antología Poética” de Rubén Darío.

Esa obra posteriormente será entregada a Trinidad como un regalo especial para el legendario boricua de corazón y humildad exuberante. Ahora sí, el popular periodista Omar García, con su elegante voz, abre la ceremonia, sin embargo, los ojos siguen puestos en el comandante y todos las figuras que están a su alrededor.

El Presidente Daniel Ortega levanta la mano de Félix Trinidad. En una de las imágenes que adornan la tarima central, está la foto de Félix Trinidad levantando su puño, celebrando una victoria. Ortega le pregunta a Trinidad de cuándo es esa imagen. El boricua revisa el disco duro de su mente, encuentra el archivo y responde: “Eso fue cuando gané mi primer título mundial contra Maurice Blocker en 1993”.

El bullicio disminuye un poco. Ahora sí, la atención se dirige al pulpito en el que preside García, quien le da el pase a Moisés Ávalos para que dé las palabras de bienvenida. En resumen, Avalos, presidente de la ACDN, y principal orquestador de que la fiesta sea posible con invitados de lujos como Edwin Rodríguez, mánager de la Selección Nacional de Beisbol de Puerto Rico para el próximo Clásico Mundial de Beisbol; Osvaldo Gil, expresidente de la Federación de Beisbol boricua, y Trinidad, agradece el apoyo de los periodistas, habla de los Juegos Centroamericanos que se realizarán a finales de este año en Nicaragua y destaca el pletórico apoyo de Ortega a todas las disciplinas deportivas del país. “Sin usted todo esto no fuese posible”, dice Ávalos.

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Rosendo emocionado

El primero en ser llamado a la tarima para ser reconocido es Rosendo Álvarez. “El Búfalo”, apodo que le pusieron a este pequeño, pero grandioso boxeador, ganador de dos títulos mundiales en 105 y 108 libras, protagonista de dos tórridas batallas contra el mexicano Ricardo “Finito” López, no puede ocultar su felicidad, tras la decisión de la ACDN de dedicarle la premiación.

  • La premiación de la ACDN fue dedicada al dos veces campeón mundial, Rosendo Álvarez.

     

“Surgí del Ejército de Nicaragua en 1986 cuando descubrieron mi talento. En 1990, la Policía Nacional me brindó la oportunidad de entrenar en su gimnasio, en aquel tiempo eran complejo para los deportistas, fue una etapa difícil para mí, porque no había apoyo de los gobernantes. Mi mamá siempre fue un apoyo importante y también Mario Arce.

Ahora muchas cosas han cambiado, el presidente Ortega apoya al deporte, la salud, educación, eso nos está convirtiendo en una nación grandiosa”, dijo Álvarez.

Ávalos nuevamente toma el micrófono y anuncia que Félix Trinidad es declarado huésped de honor de la ACDN. “Gracias por el trato que me han dado el pueblo de Nicaragua. Siento ese calor humano”, señala el excampeón mundial.

Nemesio exaltado

El micrófono regresa a las manos de Ávalos. Ahora es el turno para Edgar Tijerino de recibir un premio. La Asociación Internacional de Periodismo (AIPS), reconoció los 36 años del mejor programa radial deportivo en Nicaragua “Doble Play”. “Esa es la ventaja de ser viejo”, dice Tijerino con su característica forma jovial. El público suelta una sonora carcajada.

Tijerino es breve en su intervención e inmediatamente hace la entrada previo a la entrega de uno de los reconocimientos más fuertes de la ceremonia, el premio Roberto Clemente. El escritor exalta las virtudes del galardonado, recuerda un poco de sus virtudes como pelotero y también lo que hace como dirigente y la gran persona que es. “Seguramente Clemente diría si estuviese aquí, dijera: Nemesio lo merece”.

El discurso de Nemesio no se extiende demasiado. Muestra su agradecimiento, habla de Clemente y también reconoce que sin el apoyo del Gobierno él no podría ganar dos reconocimientos más: Mejor Dirigente y Federación del Año al mando de la Feniba. “Sin el presidente nada de esto fuese posible”, indica Porras.

Tito Trinidad saluda al presidente ortega.El cierre

La ceremonia no podía ser clausurada sin las palabras de Ortega y Trinidad. Antes, el presidente entregó el premio de Mejor Atleta del Año 2016 a los hijos (Litzie y Romancito Jr.) de Román González. Minutos después le dio el libro “Antología Poética” a Trinidad y habló de la grandeza que significó Roberto Clemente fuera de los terrenos de juegos, al perder su vida intentando ayudar a Nicaragua tras la tragedia del terremoto de 1972.

Trinidad cerró la premiación agradeciendo el trato recibido en los dos días que ha estado en Nicaragua. “Quiero agradecerle al presidente, sus palabras hacía mi persona, a Puerto Rico y a mí familia. Ha sido muy bonito estar en Nicaragua, no será la última vez que venga a este país, es la primera de muchas. Estoy agradecido, espero que el presidente siga sacando al país adelante y apoyando el deporte. ¡Viva Nicaragua!”.