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MIAMI / AFP

Las nuevas reglas que entrarán en práctica en el II Clásico Mundial de béisbol, que para los expertos desnaturalizan el sentido original del juego, y las bajas de varias figuras de renombre de Grandes Ligas, podrían atentar contra el futuro del torneo en una eventual tercera edición.

Para colmo, el propio comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, dijo que para esta versión los equipos deberían comenzar los entrenamientos con un mes de anticipación a la fecha de apertura, el 5 de marzo, lo que en la práctica poco y nada se cumplió.

Como dice la canción, “el cuartico siguió igualito”, pues con excepción de Cuba, Japón y Corea del Sur, el resto de los combinados prácticamente están calentando los brazos.

Cuba, quizás el principal candidato para quedarse con el título, detuvo su campeonato nacional y por espacio de unos 20 días reunió a su preselección para acoplarse.

En tanto, Japón, Corea del Sur y Taiwán, con sus éticas brillantes de trabajo, comenzaron primero que los equipos de occidente y también saltarán al campo con cierto favoritismo.

El resto de los equipos, como Estados Unidos y Venezuela, tendrán a grandes figuras en sus nóminas, mientras que República Dominicana y Puerto Rico sufrieron recientes bajas.

El caso más precario es el de los quisqueyanos, que prácticamente se quedaron sin jardineros y receptores, recurriendo a jugadores que no estaban contemplados inicialmente.

Dominicana no contará con estelares como Alfonso Soriano, Vladimir Guerrero, Manny Ramírez, Robinson Canó, Aramís Ramírez y Albert Pujols, pero sigue siendo un elenco de respeto por su tradición.

Canadá y México, a pesar de algunas ausencias, mantienen nóminas de cuidado, que podrían ocasionar sorpresas en sus respectivos grupos de Toronto y el país azteca.

En tanto, a Estados Unidos, que aporta más de dos terceras partes de jugadores a la temporada en las Mayores, las bajas no lo afectan tanto, y fácil podrían hacer tres o cuatro equipos, pero su único problema es la falta de interés que ponen sus estrellas para este evento.

Estados Unidos competirá junto a Canadá, Venezuela e Italia en la llave de Toronto, llamada el ‘Grupo de la Muerte’ junto al de San Juan.

Estadounidenses y llaneros deberían ser los dos conjuntos que avancen a la segunda ronda.

Venezuela, que fue junto a Estados Unidos la decepción del Clásico anterior, ahora viene muy entusiasmada y sus jugadores han tomado gran interés.

Los receptores Ramón Hernández y Henry Blanco son estelares en las Mayores; y los abridores Armando Galarraga, Félix Hernández y Carlos Silva, y el cerrador recordista de las Mayores Francisco Rodríguez hacen un cuadro de pitcheo de primera línea.

Además, toleteros como Miguel Cabrera, Carlos Guillén, Melvin Mora y los jardineros Bobby Abreu y Magglio Ordóñez conforman un escuadrón que mete miedo.

En San Juan, boricuas y dominicanos salen favoritos, aunque Panamá podría sorprender, mientras que Holanda está sólo para completar el grupo.

En tanto, en Ciudad de México los favoritos son los aztecas y Cuba, con Australia como equipo sorpresa y Sudáfrica sin prácticamente nada que hacer.

En Tokio, Japón y Corea del Sur no deberían sufrir tropiezos, sin descartar a Taiwán, y dejando a la débil novena de China el papel de ‘cenicienta’.

También conspira contra el evento los nuevos reglamentos que matan la naturaleza del juego.

Los organizadores crearon un pliego de reglas especiales para la edición de 2006 que aumentaron ahora para 2009.

Entre las más llamativas del boletín de 36 páginas está la cuota de lanzamientos que puede realizar un pitcher, que serán 70 en la primera ronda; 85 en la segunda y 100 en los juegos de semifinales y final.

Los nocaut y extrainnings. El primer caso para declarar ganador a un equipo con ventaja de 10 carreras al cierre de la séptima o siguientes entradas y de 15 carreras de ventaja al cierre de la quinta o siguientes entradas.

En el segundo caso, en los partidos empatados después de 12 entradas se aplicará la regla de extrainnings utilizada por la Federación Internacional de Béisbol en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008.

Desde la entrada 13 el equipo a la ofensiva colocará corredores en primera y segunda, manteniendo intacto el orden al bate.