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¿Fue cierto ese 3-0 a favor del Barsa, o es producto de imágenes distorsionadas? Permitan que rasque mi cabeza.

Admito que constantemente desembocamos en lo que pudo ser y no fue, y usando eso, parecemos tontos, pero hay ocasiones en que es inevitable. Apenas en el minuto 3, la defensa del Barsa es desarticulada, sin disfraz de agente secreto, Raúl García entra al área por la banda izquierda, y su remate rasante con Ter Stegen desnudo y enclenque, rebota en la base del poste. Un rato después, minuto 11, Williams recibe un pase aéreo de Laporte a zona despoblada en el punto de penal, y su potente cabezazo con el arquero alemán clavado en la raya, se va por arriba. Williams pudo incluso detener el balón, bajarlo y rematar con su botín derecho. En ese momento los defensas del Barsa se miraron con los ojos agrandados como buscando dónde esconderse. Las dos grandes opciones del Athletic, malogradas.

SE ESCAPA EL BARSA

Un posible 0-2, sujetado del cuello manteniendo el 0-0. No era un buen inicio para el Barcelona, pero en el minuto 17, una gran maniobra del habitualmente incontrolable Neymar, facilita que el brasileño llegando al fondo por la izquierda, retrase con rapidez y buen trazado de diagonal a  Alcácer, quien remata de zurda y registra su primera estocada en la Liga. El Barsa se adelantaba 1-0, y un tiro libre de Messi en el minuto 39, difícilmente desorientador para cualquier arquero de nuestro torneo, escapa mantequillado a Iraizoz y la diferencia se estira 2-0. Todo el esfuerzo que estaba desplegando el Bilbao, se convirtió en polvo de ladrillo. Uno veía lo que estaba ocurriendo en la cancha y lo que mostraba la pizarra, y no entendía.

A diferencia del gran primer tiempo ofrecido por el Barsa frente al Atlético de Simeone, este contra el Bilbao, no fue coherente y por supuesto, careció de dominio, dejando el peligro abierto. Por eso me extrañan títulos como “Plan perfecto” y “Plácido triunfo” en la prensa española, porque ese Bilbao del primer tiempo, había conseguido presionar y aproximarse al recorte, obligando a estar atento a Ter Stegen.

NEYMAR ACTIVO

En el segundo tiempo, la agitación estuvo a cargo de Neymar por la izquierda. Un accionar que explica su liderazgo en agresiones recibidas. Ya llegó a 70 faltas en su contra, un buen pretexto para recurrir a los derechos humanos de parte de un extremo hábil e inquieto. Messi fue reemplazado por Sergi Roberto después de la sustitución de Piqué por Mascherano y la del golpeado Rafinha por Rakitic. Eso, más las ausencias de Suárez, Iniesta y Busquets, con 27 minutos pendientes, parecía restaurar la intriga, pero el gol de Alexei Vidal, estableciendo el 3-0, lo terminó todo con anticipación. Las cifras son tranquilizantes, pero no son consecuencia de un rendimiento azulgrana óptimo. Quedó mucho por discutir a un lado de lo que pudo ser y no fue.