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Cuando se anunció el combate entre el leonés Oliver Flores, quien había peleado por última vez el 31 de diciembre de 2015, y el boricua Félix “El Diamante” Verdejo, llamado a convertirse en la próxima figura del pugilismo puertorriqueño, se creyó que el nicaragüense no tenía ningún chance, incluso se advirtió de la posibilidad de una derrota por nocaut.

Sin embargo, el pasado viernes, el apodado “Trombita” estuvo distante de ser noqueado y un tanto cerca de noquear.

Al final de los diez asaltos que duró el combate cayó por decisión unánime, aunque él cree que mereció un fallo más justo.

“Fue una pelea cerrada. Es cierto que Verdejo punteó con el jab y fue efectivo con ese golpe, pero fui yo quien conectó los golpes de mayor contundencia. Del octavo al décimo lo golpeé muy fuerte y eso me llevó a creer que la decisión podía favorecerme. Esperaba un empate o al menos una decisión dividida, pero no que todos los jueces lo vieran ganar a él. Merecí un mejor fallo”, manifestó Flores, quien añadió que “hasta la misma gente de su país lo abucheó, mientras a mí me gritaban que había hecho una gran pelea y que merecía la revancha”.

Analiza el combate

Oliver llegó al Coliseo Roberto Clemente de Puerto Rico con la mentalidad de que podía hacer “un buen trabajo”. Sin embargo, estaba consciente de que no había realizado la mejor preparación, pues ante el tardío aviso del combate, solo pudo entrenar un mes para enfrentar a Verdejo. “Cuando me avisaron del combate yo estaba muy pesado, andaba en 167 libras y me costó mucho bajar a las 135”, contó el leonés.

Una vez en el cuadrilátero, Flores siguió al pie de la letra su estrategia. “Tomé los primeros rounds para estudiar a Verdejo, por eso no me mostré tan fiero en mi ofensiva. Pensé que él saldría a pelear, pero no fue así. Félix salió a correr y a exhibir su buen movimiento de piernas, por eso se me complicó mucho poder conectarlo”, narró el pinolero.
“Yo no salí a fajarme porque en los primeros asaltos era mayor la posibilidad de que me noqueara con sus dos mejores golpes: los volados y el upper. Era necesario ser más cuidadoso en el inicio. En el octavo lo que pasó es que pude romper su defensa y conectarlo con fuerza con mi mano izquierda. Él empezó a mostrar señales de cansancio, entonces empecé a presionarlo aprovechando también que ya no se movía con la rapidez de los primeros asaltos. Lastimosamente Verdejo no quiso fajarse, porque de haberlo hecho yo lo hubiera noqueado”, argumentó Flores, convencido de que el boricua sintió la contundencia de su pegada.

Planes

Sobre su futuro, Flores señaló que se tomará una semana de descanso y luego retornará al gimnasio para iniciar los entrenamientos de cara a una nueva oportunidad. “Mi manejador en Estados Unidos me llamó ayer y me dijo que se está hablando el tema de la revancha con Verdejo y que de darse podría ser en dos o tres meses. También me comentó que vienen muchas ofertas, entre ellas peleas en Estados Unidos, que es donde están las mejores bolsas.

Algo que sí es seguro es que no volveré a estar inactivo”, adelantó el leonés sobre la continuidad de su carrera, añadiendo que seguirá en las 135 libras, pues es una categoría en la que se siente fuerte y en la que es capaz de asimilar el golpeo de sus rivales.