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Everth Cabrera viajará hoy a Estados Unidos con la misma determinación con que lo hizo en el 2009, cuando se reportó al Spring Training con los Padres de San Diego, el primer equipo de Grandes Ligas que creyó en él. Ocho años después, un Cabreraa menos joven pero más experimentado se reportará a los entrenamientos primaverales de los Medias Blancas de Chicago, la organización que decidió darle una nueva oportunidad. 

“Aún tengo mucho que dar en las Mayores”, dijo Cabrera tras compartir ayer una tarde con los peloteritos de las ligas infantiles de la Alcaldía de Managua en el estadio Roberto Clemente del parque Luis Alfonso Velásquez Flores, añadiendo que “estoy completamente bien, siento que puedo jugar en cualquier nivel”.

Agradecido por el chance que Chicago le están ofreciendo, Cabrera aseguró que pondrá todo su empeño en cada entrenamiento. “Voy al Spring Training con todas las ganas de competir, no importa que el reto sea duro y que la competencia sea mucha, me siento motivado y voy a darlo todo”, dijo Cabrera, con un tono de gran seguridad.

Su condición

En la Liga Profesional, tanto con los Indios del Bóer como con los Tigres de Chinandega, se vio a un Everth Cabrera solvente y en ocasiones brillante guante en mano, de buen tacto a la ofensiva y saludable en cuanto a su físico, enviando señales de lo que se puede esperar de él en los entrenamientos primaverales. 

“Defensivamente me siento muy bien y estoy contento por la comodidad con la que estoy haciendo mi swing a ambos lados. A lo mejor no van a ver al mismo Cabrera que se robaba 50 bases, 44 o 70, como en lo hice en Ligas Menores, pero sí voy a salir al robo cuando piense que puedo hacerlo con éxito”, expresó el expelotero de los Padres de San Diego y de los Orioles de Baltimore.

Cabrera, que se mostró atento con cada niño que se acercó a pedirle una fotografía o un autógrafo, manifestó que le fue de gran ayuda haber jugado con el Bóer y Chinandega en la Liga Profesional y que le aportó mucho su participación en la Serie Latinoamericana.  

Compartió su experiencia

En la charla con los peloteritos, Cabrera dio un discurso motivador. “Yo siempre fui un soñador, así como ustedes, y aún sigo soñando, por eso les pido que no dejen de hacerlo. Yo llegué a Grandes Ligas y si yo pude, ustedes también pueden lograrlo. Es cierto que no es fácil, para llegar lejos deben ser dedicados y no perder el enfoque”, exteriorizó el nandaimeño. 

Con los niños atentos a cada movimiento de Everth, este no perdió la oportunidad para dejarles claro que el beisbol es un proceso que requiere de disciplina y que llegar lejos, dependerá de la pasión con la que se entreguen en cada juego. ¡Ah! No se olvidó de los padres de familia que llegaron a verlo, y los instó a motivar siempre a sus hijos.