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Diez jóvenes, alumnos de la Academia  de Taekwondo Impacto participaron en el Selectivo Nacional Juvenil realizado en el Polideportivo España donde lograron sobresalir ante sus contrincantes. Siete de ellos clasificaron en la categoría A, dos en clase B y uno en C.

Alejandro Uriarte es uno de los chicos participantes. Relata que para dar una buena competencia no fue nada fácil la preparación. “Algunos días me levantaba a las cinco de la mañana a correr. Quería bajar de peso porque siempre he sido un niño un poquito gordito. Siempre me costó realizar las cuatro horas diarias entre combate y entrenamiento”, compartió.

Uriarte contó que se inscribió en las clases de taekwondo para defenderse del bullying, además que le han ayudado a cultivar valores como el respeto, la disciplina y la humildad. “Me gusta la idea de que sé protegerme, también he hecho muchos amigos que conocí y he aprendido valores que hoy me forman en mi vida diaria”, enfatizó.

El joven de 15 años se ve como un campeón mundial y no descarta dedicarse a la docencia, ya que es asistente de la Academia Impacto. “Me gusta enseñarle a los niños y me estoy esforzando bastante para ir a campeonatos internacionales como Costa Rica Open”, expresó.

ENFOCADA

Asimismo, Andrea Granados encontró que el taekwondo es más que patadas. En esa disciplina está su pasión. “Soy seleccionada B y quedé en segundo lugar, gané la primera  pelea y perdí la segunda, pero los resultados fueron muy buenos para la selección. Tengo cuatro años practicando taekwondo y solo iba por una experiencia para un futuro lograr una seleccionar”, contó Granados.

Thomas Mansell participó por segundo año en la selección y señaló que cada vez se esfuerza más en la preparación para lograr un puesto en el campeonato. Al igual que Uriarte, Mansell pensó encontrar en el taekwondo una respuesta ante un problema: la malcriadez. “Mi tía encontró esta escuela donde te enseñan respeto y mis padres me metieron. He cambiado mucho, ya no soy como el niño que era antes. Siento que he mejorado como persona”, relató el joven de 15 años.

Los jóvenes explicaron que en taekwondo la cinta negra es la combinación de todos los colores. El paso final donde la técnica,  la humildad y la serenidad son puestos en práctica además simboliza la madurez y el conocimiento.