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En una silla de madera, con los nervios flor de piel y la alegría dibujada en su rostro, Winston Cerrato movía sin parar sus manos, mientras los periodistas le hacían preguntas sobre cómo logró llamar la atención de los Bravos de Atlanta, equipo que firmó al joven receptor por un bono cuyo monto no quiso dar a conocer.

Winston es el décimo pelotero que la Academia de Beisbol Nicaragüense (De Denis Martínez) que firma un contrato con un equipo de Grandes Ligas. El más destacado de sus peloteros firmados es Kevin Gadea quien actualmente está jugando en el Spring training con los Rays de Tampa Bay.

La carrera de Winston Cerrato en el  beisbol comenzó el día que sus compañeros de colegio lo motivaron a probarse en un equipo de pequeñas ligas del municipio de Belén, Rivas. Aquella tarde, cuya fecha el receptor pinolero no recuerda con precisión, fue integrado al equipo “Niño Dios” de Belén, donde empezó a brillar con un destacado trabajo en el cajón de bateo.

“Mis amigos del colegio me insistieron para que me probara en el equipo de beisbol de la iglesia católica, a mí no me gustaba mucho pero decidí ir a las practicas, recuerdo que el entrenador me vio cualidades y me puso a jugar. Con el equipo Niño Dios de Belén fui campeón de bateo en mi primera temporada, eso fue algo que me motivó mucho para seguir en el beisbol, ya en la segunda liga quede subcampeón de bateo”, recuerda con alegría el rivense que por sus actuaciones en las pequeñas ligas pasó a formar parte de la Academia Nicaragüense.

Familia humilde

Cerrato proviene de una familia muy humilde. Su papá José Germán Cerrato se dedica al comercio en el mercado de Masaya, mientras su mamá Dalia Pérez es ama de casa. Sus progenitores nunca se imaginaron que su retoño sería firmado por los Bravos de Atlanta y ante la buena noticia recibida hace unos días, no podían salir del asombro. “Fue algo maravilloso, sobre todo porque esa era su sueño desde niño, me alegra y me llena de orgullo saber que está cumpliendo sus sueños”, dijo el papá.

Por su parte José Junior, único hermano de Winston, recuerda que él en conjunto con sus compañeros del colegio lo motivaron para que se metiera en el beisbol. “Me siento muy emocionado y le doy gracias a Dios, estoy orgulloso porque yo estuve siempre acompañándolo desde sus inicios. Yo jugué beisbol pero muy poco, Winston es el que se ha entregado por completo al juego, espero que le vaya muy bien en su nueva etapa como pelotero firmado”, apuntó.

Las metas de jugador sureño son claras, impresionar a los entrenadores que lo instruirán en República Dominicana. “Quiero dar el todo por el todo, hacer trabajos extra, esforzarme cada día para ganarme un pase a Estados Unidos”, destacó el pelotero.

Recursos técnicos

Cerrato no es un pelotero de un gran tamaño, sin embargo los jugadores pequeños tienen la fama de ser rápidos y talentosos, como por ejemplo el venezolano José Altuve. Esas habilidades como rapidez en las bases, batear con ambas manos (ambidextro) y un brazo con la fuerza suficiente para poner out a cualquier bateador que intente salir al robo, son aspectos que los Bravos tomaron en cuenta para firmarlo a pesar que en la Academia habían otros receptores muy buenos.

“Las cualidades que vimos en él eran las que necesitaba el equipo, habían muchos receptores pero nos inclinamos en él porque es un pelotero que batea a ambas manos, corre rápido, tiene un cañón de brazo y el beisbol está en su cabeza. Los scouts valoramos a los peloteros en una escala del 1 al 8. Cerrato ahora mismo es un cuatro con proyecciones para ser un cinco, esperamos que llegue largo”, explicó Alejandro Mongrío, scouts de América Central por los Bravos de Atlanta.

La suerte ha tocado la puerta de Cerrato, por sus cualidades ha sido halagado por los scouts de los Bravos de Atlanta, sin embargo para brillar en las menores deberá poner mucho de su parte.