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Los Indios del Bóer, que en sus dos primeras series han atravesado una y mil dificultades, y los Dantos, que aprovechando la fragilidad de sus opositores han demostrado su gran nivel, enfrentarán a rivales de mucha peligrosidad en sus próximas series. La Tribu se medirá a la Costa Caribe, equipo que siempre mete miedo, y la “Maquinaria roja” enfrentará a los Indígenas de Matagalpa, los cuales tras un inicio difícil ante Carazo lograron recuperarse ante los Toros de Chontales el pasado fin de semana.

Los Dantos, actuales monarcas del Germán Pomares, han ganado siete de sus ocho primeros duelos, exhibiendo como de costumbre la contundencia de su ofensiva, aunque no puede obviarse que se han enfrentado a dos equipos que no representan nada de peligro como lo son Zelaya Central y los Cañoneros de Madriz. 

Por su parte, Matagalpa, campeón del Pomares en el 2015, sufrió ante Carazo y terminó el primer fin de semana con balance negativo de una victoria y tres derrotas, sin embargo, ante los Toros de Chontales, recuperaron sus aires de grandeza y ganaron la serie 3-1.

¿Quién favorito? Pese a la recuperación mostrada por los Indígenas, los Dantos salen como candidatos favoritos a quedarse con la serie, esto tomando en cuenta que el picheo norteño, todavía en proceso de restauración, enfrentará a una de las ofensivas más temibles del campeonato. 

Serie pareja

El conjunto que goza de mayor popularidad en el país, el Bóer, sostendrá mañana su primera batalla contra los caribeños, en lo que promete ser el inicio vibrante de una serie que pondrá cara a cara dos de los grandes favoritos a quedarse con el título de la novena edición del Germán Pomares. Los Indios vienen de ganarle 3-1 la serie inaugural a los Cañoneros de Madriz y de empatar 2-2 con los Cafeteros de Carazo. 

Ante ambos equipos los capitalinos no mostraron un nivel de juego exuberante, exhibiendo siempre flaquezas en su picheo, sobre todo el de relevo, y usando como bastón su ofensiva, en ocasiones silenciada por lanzadores experimentados como Freddy Corea y Diego Sandino.

Por su parte, la Costa Caribe, que ganó por barrida su primera serie ante los Productores de Boaco, viene de ser exigida por los Naranjeros de Chinandega, equipo que apoyado en su talento joven logró empatarle la serie. Del poderío ofensivo que presenta la tropa costeña no hay discusión y del trabajo de sus lanzadores no abundan los cuestionamientos. 

Tratándose de dos equipos con una temible línea de ataque, debe considerar clave el trabajo del picheo, departamento en el que ligeramente el equipo costeño está por encima de lo mostrado hasta ahora por los capitalinos.