• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

El juego que los Piratas de Pittsburgh le ganaron 10-8 a los Rays de Tampa Bay ayer, será para Kevin Gadea un recuerdo imborrable, pues el muchacho de Estelí, que venía de lograr su primer salvamento con un equipo de Grandes Ligas tan solo tres días atrás, fue víctima de un desborde ofensivo en el que sus rivales le fabricaron tres carreras, con lo que rompieron un empate a seis en el sexto episodio y le propinaron su primera derrota de la pretemporada.

Tras la actuación de ayer, en la que trabajó un episodio y un tercio, permitiendo tres imparables y tres carreras limpias, además de otorgar dos bases por bolas y recetar un ponche; Gadea desmejoró su efectividad de 3.00 a 8.31, producto de cuatro carreras limpias en 4.1 innings. Este registro no favorece en nada las pretensiones de causar asombro con las que Kevin llegó al Spring Training.

Así lo derrotaron

El espigado lanzador nicaragüense apareció en un momento en el que los Piratas se encontraban en plan de acabar con cuanto pícher les pusieran en frente. Era el quinto episodio y los de Pittsburg, que perdían 5-2, le dieron vuelta a la pizarra marcándole cuatro carreras al lanzador Tommy Hunter, que solo pudo sacar dos outs antes de ser relevado por Gadea quien, enviando señales de dominio, doblegó con elevado al jardín central a Barrett Barnes, acabando con la pesadilla que estaban viviendo los Rays, que ahora estaban abajo en el marcador 6-5.

Sin embargo, en el sexto, pareció que a la loma de los infartos subió otro Gadea. El muchacho no pudo sostener el empate logrado por su equipo en la parte baja del quinto y sucumbió ante el bombardeo de los Piratas. Abrió el inning otorgándole base por bolas a Wade LeBlanc y luego permitió sencillo de Adam Frazier, ese fue tan solo el inicio del calvario, pues luego aparecieron Alen Hanson con doblete remolcador de una carrera y Phil Gosselin con sencillo empujador de otra.

Con el juego 8-6 y sin outs en la pizarra, Kevin le dio pasaporte a José Osuna, llenando las almohadillas. Todo indicaba que la pesadilla se extendería, pero el muchacho logró enderezarse y dominó por la vía del ponche a Elías Díaz y en elevado a la segunda base a Danny Ortiz. Sin embargo, cuando parecía que se escapaba de más daño, el muchacho cometió un wild pitch productor de la novena anotación, justo antes de dominar a Chris Bostick. Aunque lo intentaron, los Rays no pudieron volver a recuperar la ventaja y el nica cargó con la derrota.

Cabrera de 4-1

Por su parte, el nandaimeño Everth Cabrera conectó un imparable en cuatro turnos al bate en el duelo que los Medias Blancas de Chicago le ganaron 4-2 a los Diamondbacks de Arizona. El nica conectó su único cañonazo en el tercer episodio y mejoró su promedio ofensivo de .118 a .143 producto de 3 imparables en 21 visitas al cajón de bateo. Hasta ahora, Everth ha empujado solo una carrera y anotado otras tres, además de robarse dos bases.