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Lo único previsible en este desconcertante Real Madrid, es que Sergio Ramos aparecerá a tiempo en escena, pistola en mano, para salvar el partido o rematar al adversario. Lo hace una y otra vez, tan seguido, que uno cree, difícilmente volverá a ocurrir, pero ocurre, como ayer, enderezando ese corner desde la derecha con otro cabezazo impresionante en el minuto 80, estableciendo el 2-1, que le permite al Real Madrid,  regresar al liderato de la Liga aprovechando el naufragio del Barcelona frente al Deportivo.

EL GRAN RIESGO DE KEYLOR

Difícil partido para el equipo de la realeza futbolística, aún superado el riesgo de quedar con un hombre menos desde el minuto 21, cuando Keylor, desesperado por ver el avance de Brasanac hacia su cabaña, realizó una brusca salida forzando junto con su golpe de cabeza, el choque y derribamiento del delantero fuera del área. Tarjeta roja y falta según el enfoque inmediato publicado por varios medios en Madrid, pero el árbitro Lahoz, no lo consideró así, no marcó nada y la acción continuó.

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Escrito estaba que el arquero tico sería arañado por la fatalidad. Tres minutos después, un remate rasante de Sanabria hacia su izquierda, es bloqueado con la estirada de Navas, pero sin retener la pelota que se le escapa sin poder ayudarse con su brazo izquierdo, aprisionado por su cuerpo. La pelota pasó la línea de gol, y el Betis, hasta ese momento con el 25 por ciento de posesión, se adelanta 1-0 provocando preocupación en el Bernabéu. Keylor reaccionó furioso con él mismo por esa falla, pero se reivindicó al final, evitando la pérdida de dos puntos al negarle el 2-2 al Betis, manoteando milagrosamente contra reloj, el cabezazo de Sanabria, que pretendía meterse junto al poste izquierdo del arquero.

ATRAVESANDO ANGUSTIAS

Después de aquella remontada frente al Villarreal para imponerse 3-2 y el dramático empate 3-3 con Las Palmas, el Madrid enfrentó nuevamente serias dificultades para marcar. Fue necesario esperar hasta la penetración de Marcelo por la banda izquierda, su centro bajo, y el cabezazo estupendo de Cristiano libre de marca, retorciendo su cuello, para equilibrar la pizarra 1-1 antes de cerrar el primer tiempo.

La superioridad en juego, dominio y por supuesto, individualidades del Real Madrid, no se discute, pero a diferencia de otras temporadas, no está imponiendo su pegada. Ayer, las apariciones de Cristiano y Ramos, fueron mortíferas, apagaron las alarmas encendidas en el Bernabéu, y sacaron al equipo de las dificultades. Cierto, hay equipos que se exceden en resistencia y hasta atrevimiento, como lo hizo el Betis, pero siempre en inferioridad. El Madrid está siendo muy tolerante y se ve inmerso en problemas, innecesariamente por disponer del armamento necesario. Lo importante es que el Madrid está de regreso en la cima de la Liga con el Barsa golpeado.