•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Discreto y casi ausente de las redes sociales, el brasileño Alex Sandro es la antítesis de su compatriota y compañero en la Juventus Dani Alves. Sin levantar la voz se ha convertido en fundamental, en una Vecchia Signora, que hoy busca los cuartos de Champions.

Será ante el Oporto, precisamente el equipo que abandonó hace un año y medio después que la Juventus pagara 26 millones de euros por el lateral izquierdo. Los italianos afrontan el duelo de vuelta en el Juventus Stadium con un marcador favorable de 2-0 en la ida.

El plan de formación establecido por la Juventus para Sandro ha funcionado a la perfección. El año pasado jugó con regularidad, progresando tácticamente y mostrando extractos de su talento, pero los grandes partidos estaban reservados para el veterano francés Patrice Evra.

Más joven, más rápido y más potente, Sandro, de 26 años, superó por completo a Evra, de 35, en el comienzo de este curso.

‘Tonton Pat’ comprendió rápidamente que el infatigable Sandro no le dejaba hueco y tuvo que buscarse minutos fichando en enero por el Marsella.

Jugador más utilizado por el técnico Massimiliano Allegri en el campeonato, el brasileño cuenta 43 ocasiones creadas en Serie A, la mejor cifra para un defensa. Es además el segundo en centros tras el argelino del Nápoles Faouzi Ghoulam. Para poner la guinda ha marcado dos goles y ha ofrecido tres asistencias.

Agradecido al Oporto

Aunque el nuevo sistema 4-2-3-1 le sirve menos que el 3-5-2 tradicional de la Juventus, Alex Sandro sigue conquistando la banda izquierda con su mezcla de potencia y calidad técnica, que le hace muy difícil de marcar.

En el apartado defensivo, Italia, y especialmente la Juventus, no han podido ser mejor escuela para limar los excesos propios de los laterales brasileños. Ahora es uno de los jugadores de banda más completos de Europa.

“En Oporto descubrí el futbol europeo, donde la mentalidad es muy diferente a la que había conocido en Brasil. Tengo muchos amigos allí y espero que ganen el campeonato”, dijo sobre su antiguo rival tras el partido de ida.

“Yo era uno de los innumerables niños que crecen en Brasil con un balón en los pies y que sueña con convertirse en futbolista”, recordó sobre sus inicios en el Santos.

De su vida privada Sandro prefiere no extenderse. En este sentido es una completa antítesis del exhibicionista Alves, su compañero esta temporada en el lateral derecho de la Juventus.

Sus actuaciones todavía no han significado la llamada del seleccionador brasileño, que por ahora prefiere a Marcelo (Real Madrid) y Filipe Luis (Atlético).

Sandro fue convocado en marzo de 2016 por Dunga, pero no llegó a jugar. El último de sus seis partidos con la selección fue en 2012, una anomalía que los cuartos de Champions le podrían ayudar a reparar.