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A menos de tres meses de la Copa Confederaciones y a poco más de un año de albergar el Mundial 2018, Rusia salvó el honor al arrancar in extremis un empate ante Bélgica, este martes en un amistoso disputado en Sochi (sur).

El equipo entrenado por Stanislav Cherchesov empató en el minuto 92 gracias a un gol de Aleksandr Burkharov.

Antes, su compañero Viktor Basin abrió el marcador nada más iniciarse el duelo (3), pero los belgas dieron la vuelta al luminoso con tres goles antes del descanso, uno de Kevin Mirallas (17, de penal) y dos de Christian Benteke (42 y 45).

Aleksey Miranchuk recortó diferencias a falta de un cuarto de hora para el final y llevó la esperanza a los aficionados que se citaron en el Fisht Arena de Sochi (el estadio que albergó los Juegos de Invierno de 2014) de lograr al menos un empate, que llegaría sobre el pitazo final.

Tras perder el pasado viernes en Krasnodar contra Costa de Marfil, la selección rusa había tocado fondo y su futuro se presentaba muy incierto ante la inminente cita de la Confederaciones y con el Mundial a la vista.

Era la tercera derrota de la ‘era Cherchesov’, que sustituyó a Leonid Slutsky en agosto del 2016 tras el fracaso de la Eurocopa (eliminación en la primera fase).

Las otras dos fueron contra Costa Rica y Catar el año pasado. El equipo ruso empató a cero contra Turquía en el debut de Cherchesov y solo ha podido ganar desde entonces a Ghana y Rumanía (en ambos casos por 1-0).

Decisivo Benteke

La visita de la quinta clasificada actualmente en el ranking FIFA (Rusia ocupa el puesto 60) y su generación de estrellas, aunque el seleccionador belga dio descanso a algunas de ellas, no hacía presagiar nada bueno para los rusos.

Los Diablos Rojos estuvieron a punto de confirmar su condición de favoritos y pese a que los locales se adelantaron en un saque de falta que acabó con un remate a placer de Vasin al inicio del encuentro, los belgas voltearon la situación con una actuación decisiva de Benteke.

El actual delantero del Crystal Palace inglés fue objeto del penal que transformó Mirallas para empatar el partido y dio ventaja a su equipo en dos jugadas a balón parado antes del descanso, aprovechando su altura (1.90 m) y su potencia de salto.

Pero los rusos aprovecharon dos errores en la salida del balón de los belgas para marcar a la contra y llevarse un empate que, al menos de momento, dará un respiro al seleccionador Cherchesov y confianza a los aficionados rusos de cara a la Confederaciones, donde los anfitriones están encuadrados en el grupo A, junto a Portugal, Nueva Zelanda y México.