•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

¿Recuerdan ustedes haber leído o escuchado, sobre la posibilidad de ver derribarse en esta temporada de la siempre reluciente NBA, el récord de 41 triples dobles en poder de Óscar Robertson desde 1962? No, eso nunca fue sospechado. Se trata de conseguir un triple doble (dígitos duplicados en puntos, rebotes y asistencias), uno de cada dos juegos en el calendario de 82 que recorre cada equipo en la campaña regular. Una exigencia mayúscula, quizás, exagerando un poco, una especulación inútil. Tan es así, que después de los 41 registrados por Robertson, la cifra más próxima era la de 31, producida por el más fenomenal canastero de todos los tiempos, Wilt Chamberlain.

ESPECTACULAR ARREMETIDA

En la presente temporada, súbitamente, Rusell Westbrook el llanero solitario del Thunder de Oklahoma, comenzó a mostrarse como un frenético constructor de triples dobles, impactando con una frecuencia que le permitió superar los admirables 31 de Wilt Chamberlain y estremeciendo los cimientos de la NBA, se lanzó decididamente en busca de derribar la marca de 41, establecida por Robertson como un reto para las nuevas generaciones.

El domingo, con su sexto triple doble consecutivo y seis juegos pendientes, Westbrook llegó a 40, agrandando los ojos del planeta. Su accionar frente a Charlotte durante una derrota de su equipo 113-101, con 40 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias, dejó en jaque a Robertson. Con ese ritmo, capaz de mover de su lugar los círculos del infierno que nos grafica Dante, disponer de seis intentos para alcanzar y tumbar la vieja marca que ha seguido brillando entre telarañas, es una opción considerada viable, y obviamente, estimula a Westbrook.

POSIBLE DUELO CON HARDEN

El Thunder necesita algo más que el impulso proporcionado por el agigantado e inspirado Westbrook, para poder ascender del sexto al quinto puesto que ocupan los Clippers y poder así escapar a un duelo inicial en los Playoffs, con uno de los tres equipos más temibles, no solo de la Conferencia del Oeste, sino de la NBA de acuerdo a los balances, como es el de los Rockets de Houston, jefeado por James Harden, el feroz rival de Westbrook en la batalla por ser el Más Valioso. Solo los Warriors y los Spurs han sido superiores a los Rockets.

El cierre de temporada, que tiene pendiente el liderato de la Conferencia del Este, con los Cavaliers de LeBron James a medio juego de los Celtics de Boston, agrega, por encima de la casi seguridad de ver a Westbrook como campeón en promedio de anotación y ovacionar a los Warriors nuevamente como el equipo más ganador pese a la pérdida de Kevin Durant por largo rato, la intriga por el Más Valioso y el empeño del “as” del Thunder por borrar la marca histórica de Robertson. Así que vale la pena no parpadear frente a la pantalla, mientras los monstruos del tabloncillo danzan.