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La UNAN-Managua logró lo que parecía imposible, al menos esta temporada, vencer al Real Estelí (2-1) y cortarles una racha de partidos consecutivos sin perder, la cual quedó en 55. Como estaba previsto, solo una pésima actuación de los estelianos daría paso a un descalabro y así sucedió. Una serie de errores y distracciones permitieron a los académicos, con todo el mérito de su lado, concretar un triunfo valioso, que los mete en el podio del torneo de Clausura de la Liga Primera con 24 puntos, tres por debajo del aún líder "Tren del Norte (27) y a uno del segundo lugar, los Caciques del Diriangén (25).

El triunfo de los universitarios trasciende, además, porque los mete de lleno a la pelea por el segundo cupo que otorga la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf) para la próxima edición de la Liga de Campeones, ubicándose de momento en la tercera plaza con 53 unidades, empatados con los diriambinos y a dos del segundo clasificado, el Club Deportivo Walter Ferretti con 55. A falta de cinco jornadas para que finalice la fase regular del torneo, la UNAN aspira a concretar el principal objetivo que se le escapó la temporada anterior, cuando fue relegada por los norteños.

Este domingo, en el Estadio Nacional, los académicos enfrentaron a un Real Estelí que resintió la ausencia de dos de sus principales elementos defensivos: Jason Casco y Josué Quijano, sustituidos por José Fontes y Francisco Paz, que pasaron apuros ante la velocidad de Henry García, quien encontró en el sector izquierdo un pasillo por el que transitó con soltura. En contraste, salvo por algunos tramos de la primera mitad, los atacantes norteños fueron frenados por la ordenada defensa universitaria, Carlos Chavarría fue el de mayor proyección, pero no estuvieron finos en los cierres ni Luis Manuel Galeano ni el goleador mexicano Gregorio Torres.

Conjugados una serie de factores adversos por el lado de los estelianos, principalmente efectividad en la marca y creatividad para transitar el esférico cuando lo poseían, el conjunto capitalino dispuso de mayor soltura y dinámica para revertir el 1-0 con el que acabó la primera parte. Tras el descanso, primero un tanto del paraguayo Ever Benítez (67') en una jugada a balón detenido, cerrando en el segundo poste con un fuerte y bien ubicado cabezazo sin presión alguna y otro del panameño Luis Martínez (69'), pisando el área tras asistencia de Daniel Reyes para doblegar a Henry Maradiaga con un remate potente de derecha, daban a la UNAN una merecida recompensa.

CIFRAS DESTACABLES

Antes de que los universitarios le dieran vuelta al marcador, el "Tren del Norte" jugaba con diez elementos, debido a la expulsión por doble amarilla de Elmer Mejía. Tras el segundo gol de la UNAN, Maradiaga se trenzó a golpes con el atacante Daniel Reyes y el árbitro Julio Arbizú les mostró a ambos la cartulina roja, dejando a los norteños con nueve y a los capitalinos con diez. El tiempo fue el peor aliado de los rojiblancos y vieron como su récord quedaba estancado y su honor herido. Desde el 7 de febrero del 2016, cuando los norteños cayeron 3-2 en el Clásico Nacional ante el Diriangén, ningún equipo había sido capaz de arrebatarles un triunfo, tuvieron que pasar 418 días para que un rival frenara su marcha invicta.

Aunque los jugadores y cuerpo técnico norteño aseguraban que no había presión alguna por incrementar en cada jornada ese impresionante récord, quizás la derrota les quite carga, por absurdo que parezca. En la racha de 55 juegos sin perder, el vigente campeón del balompié pinolero acumuló 40 triunfos y 15 empates, con 121 goles anotados y 17 permitidos, sumando 135 puntos de 180 posibles, toda una hazaña. Aunque la derrota contra la UNAN-Managua marca un episodio importante en la historia del club esteliano, la marca de desafíos sin ser vencido, será un precedente del que se hable por muchísimos años y quizás solamente ellos puedan repetir tal logro.