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El lanzador nicaragüense de perfil zurdo Leonardo Crawford, de 20 años, que ha logrado una proyección destacada en Ligas Menores, fue asignado por su equipo Great Lakes Loons, sucursal Clase A de los Dodgers de Los Ángeles, como el pícher abridor del partido inaugural que sostendrán el próximo jueves contra el Lansing Lugnuts, equipo afiliado a los Azulejos de Toronto.

La asignación es para Crawford un reconocimiento justo a su gran desempeño en la temporada del 2016, la primera en Estados Unidos y en la que saltó de la categoría Rockie a Clase A, donde fue pieza clave para que su equipo consiguiera el campeonato de la Midwest League.  

En ascenso

Desde su firma con los Dodgers en el 2014, Leonardo ha trazado una trayectoria siempre en ascenso, dejando huellas imperecederas por donde quiera que ha pasado. Una vez firmado, Crawford fue enviado a la Liga de Verano de República Dominicana en el 2015, construyendo en 15 juegos, 14 de ellos como abridor, un récord de 5 victorias y 4 derrotas, y una efectividad de 1.41 producto de 10 carreras limpias en 63.2 innings. Permitió 55 imparables, ninguno de ellos fue jonrón y ponchó a 78 rivales.

Al año siguiente lo enviaron a Estados Unidos, escenario en el que no se intimidó y también mostró su capacidad. En todo el 2016 registró un balance de seis triunfos y dos reveses, forjando una efectividad de 2.42 por permitir 18 anotaciones limpias en 67 episodios completos. A lo largo de 14 desafíos, 9 de ellos como abridor, recibió 53 imparables, cuatro fueron cuadrangulares; otorgó 16 bases por bolas y dominó por la vía de los strikes a 63 oponentes.

Sus números y su desarrollo sostenido lo presentan como un lanzador de futuro prometedor, con grandes posibilidades de escalar a Grandes Ligas en el tiempo propicio. Las expectativas que se tejen alrededor de él son muchas, de tal forma no hay que perderlo de vista, pues este año podría dar pasos importantes rumbo a Las Mayores.

Quiere saltar a Doble A

“Desde hace varios días venía escuchando rumores sobre que yo sería el abridor del partido inaugural, pero no estaba seguro de nada. Fue hasta hoy (ayer) que el mánager me llamó a su oficina, me felicitó y me dijo que él y el resto de técnicos habían decidido que yo era el indicado para ser el primer abridor”, comentó Crawford, añadiendo que “si Dios me lo permite y me mantengo sano del brazo, este año quiero llegar hasta Doble A, aunque eso dependerá mucho de la organización, pues me han dicho que quieren llevarme al suave”.

Crawford, que durante el Spring Training trabajó durante 10 episodios, en los que permitió dos carreras, una limpia, y ponchó a 8 rivales sin otorgar bases por bolas, aseguró que se enfocó en mejorar su sinker y su slider, sin descuidar la velocidad. Leonardo asegura que sus envíos andan por encima de las 90 millas por hora (MPH), lo que lo convierte en un lanzador de cuidado.