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Pese que este año cuatro peloteros nicaragüenses garantizaron un puesto en las Grandes Ligas, tres de los cuales están en óptimas condiciones físicas para jugar: Juan Carlos Ramírez (Angelinos de Los Ángeles), Erasmo Ramírez (Rays de Tampa) y Cheslor Cuthbert (Reales de Kansas City), mientras que Kevin Gadea se recupera de una lesión, en las Ligas Menores hay una camada de jugadores pinoleros que entrará en acción a partir de mañana, con el deseo de fortalecer sus virtudes y lograr pronto su ascenso al máximo circuito del beisbol mundial. 

Roniel Raudes, Leonardo Crawford, Osman Gutiérrez, Omar Obregón, Jairo Beras, Alex Blandino y Everth Cabrera son algunos de los principales elementos que se desenvolverán en las Menores, todos con la ambición de establecer registros destacados. Crawford, oriundo de Puerto Cabezas, jugará este año en Clase A, con Great Lakes, sucursal de los Dodgers de Los Ángeles. Leonardo fue asignado para abrir el partido inaugural este jueves ante Lasing Lugnuts, equipo donde milita su coterráneo Osman Gutiérrez. 

“Le doy gracias a Dios por la oportunidad que me dio el equipo, tengo la responsabilidad de ganar el primer partido, este es un año clave y quiero  ganar 10 o  12 partidos, lo importante es que el entrenador del equipo me dijo que no me va a cargar de trabajo”, manifestó Crawford.

Por su parte, el leonés Gutiérrez demostró que tiene la calidad requerida para estar en Clase A, al lograr 4 victorias y 3 derrotas, obteniendo una efectividad de 3.88, en 12 juegos disputados con el equipo Lasing Lugnuts. Este año será de vital importancia para que siga adaptándose en dicha categoría.

Raudes, el talentoso lanzador del barrio Domingazo, en Granada, tendrá que demostrar su nivel en Clase A Fuerte, con el equipo Salem Red Sox, que le asignó el rol de cuarto abridor. La temporada pasada, Raudes fue nombrado pícher del año y en la venidera campaña querrá seguir por el mismo sendero.

“Me siento contento de estar en Clase A Fuerte, mi meta es terminar en Doble A, creo que lo puedo lograr si me mantengo sano. He mejorado mucho en cuanto a la combinación de mis picheos, ya no dependo solo de la recta, también trato de usar otros recursos”, señaló el granadino.

Cabrera se reivindicó 

Después de atravesar una etapa oscura fuera de los campos de juego, naufragando entre las adicciones y la embriaguez de los placeres carnales, el nandaimeño Everth Cabrera se dio cuenta de que era el momento de regresar a la senda de lo correcto y darse una nueva oportunidad como pelotero. Luego de su paso por los Indios del Bóer y los Tigres de Chinandega, conjunto con el que obtuvo el título de la Liga Profesional Nacional y la Serie Latinoamericana de Beisbol, los Medias Blancas de Chicago le dieron la oportunidad de reencontrarse con su mejor versión.

Cabrera logró abrirse paso y convenció a los dirigentes de Chicago de que merecía un contrato de Ligas Menores con los Caballeros de Charlotte (Triple A) y ahora el nandaimeño deberá emplearse a fondo para tener opciones de ser subido al mejor beisbol del mundo. Que Cabrera haya logrado un contrato de Ligas Menores es, de por sí, una proeza.

Omar Obregón, quien milita en el equipo Florida Fire Fogs, sucursal de los Bravos de Atlanta, intentará seguir siendo útil para su organización e ir escalando categorías. El año pasado Obregón bateó para .247 puntos, con 41 carreras anotadas y 27 producidas. Además conectó 12 dobles, este año debe mostrarse más maduro en su bateo y sacar a relucir su excelente guante para seguir sorprendiendo.

Jairo Beras, uno de los principales prospectos de Texas, jugará en la Liga de Carolina y buscará mejorar su cobertura para afianzarse en los jardines. “Estoy trabajando fuerte, mi meta es conectar 30 jonrones y batear arriba de los .280 puntos. La organización de Texas está contenta conmigo, ellos quieren desarrollarme bien para luego llevarme a Doble A. Para mí la experiencia de jugar con Nicaragua fue algo especial y estoy dispuesto a jugar cuando me necesiten”, manifestó Beras, respecto a su participación en el Preclásico Mundial.

Otro nicaragüense que pretende hacer alarde de sus capacidades defensivas y de su bateo es Alex Blandino, quien jugará para el equipo Pensacola, sucursal de los Rojos de Cincinnati. Ante la cantidad de peloteros nicas en las Menores y por sus destacables cualidades es importante seguir sus actuaciones, pues alguno de ellos podría escalar a las Grandes Ligas, antes de lo que se pueda imaginar.