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La decisión del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) de organizar un minitorneo en las 115 libras a través de una revancha directa de Srisaket Sor Rungvisai y Román González por el título regular de la división Supermosca; y una eliminatoria con título interino entre Carlos Cuadras y Juan Francisco Estrada enfrentando luego a los ganadores entre sí, será una de las decisiones más importantes de 2017 a nivel de los organismos. Se podrán cuestionar los detalles, pero es necesario agradecer el sentido común. Fue la mejor solución para un entuerto que no parecía tener solución.

Había un campeón que ganó de forma polémica, pero al que no se le podía desconocer como campeón (Rungvisai). Había un excampeón ("Chocolatito") que fue perjudicado con un fallo reconocido como un error, situación que carecía de una reparación directa. Había un excampeón (Cuadras) esperando para enfrentar de forma mandatoria al vencedor y otro excampeón (Estrada) reclamando su lugar en cualquier ecuación definitoria.

RUGVISAI VS. GONZÁLEZ

El CMB concedió la revancha directa aceptando la polémica del fallo que perjudicó a “Chocolatito” y no declaró un “No Contest”, otorgándole un cuestionable pero lógico respeto al nuevo campeón. La revancha servirá para que Rungvisai demuestre que puede vencer sin necesidad de los cabezazos y “Chocolatito” González tendrá la oportunidad de recuperar su título y demostrarnos a todos los que criticamos el fallo polémico que teníamos razón al reclamar.

Los jueces, esta vez, trabajarán bajo la presión de todas las críticas que llovieron sobre los encargados de decidir justicia en la pelea anterior y el réferi del combate no podrá aceptar ningún exceso en los cabezazos. Esta vez se respetará el reglamento y no habrá dudas a la hora de sancionar y de ser necesario descalificar al tailandés. Pero habrá otras consecuencias, que también son importantes por más que las pésimas tarjetas no permitieron otorgarle tanto protagonismo: los errores de Román González. Sí, eso mismo, los errores.

Por más que lo vimos ganar, por más que fue el que más conectó, por más que tuvo que remar a contracorriente cargando los perjuicios de los cabezazos y las heridas que los mismos le provocaron o empujando la pelea, la presión de una caída que “no debió ser sancionada como tal” (la TV muestra claramente que esa caída nació de un cabezazo), “Chocolatito” no tuvo un buen desempeño.

Ello, sumado a los problemas que tuvo en su pelea anterior contra Carlos Cuadras, abrió la puerta de las preguntas que deberá responder en esta revancha. Ante Rungvisai falló en la estrategia, no fue inteligente en su golpeo, no utilizó con disciplina sus mejores herramientas, falló en defensa y nuevamente el poder de su pegada (sean golpes de poder o combinaciones en secuencia) quedó en entredicho.

En su última batalla en la división de las 112 libras, ante McWilliams Arroyo, González interrumpió una racha de diez KO’s consecutivos y se debió conformar con vencer en las tarjetas. En sus dos peleas en 115, González ha padecido más con el golpeo enemigo de lo que sus enemigos hayan padecido con su golpeo.

¿TOCÓ TECHO?

Los problemas de “Chocolatito” pueden tener varias explicaciones o no tener ninguna. Su esquina ha pasado por una etapa dramática con la muerte de su entrenador de siempre Arnulfo Obando y necesariamente hay que pensar en el factor mental como argumento para el desbalance.

La llegada de Wilmer Hernández que, aunque le falta experiencia, es joven y conoce a “Chocolatito”, es un misterio saber hasta dónde esos factores benefician o perjudican. Para los dos, la próxima pelea será el mayor de todos sus desafíos: recuperar lo perdido porque merecen recuperarlo o perder lo perdido porque en realidad estuvo bien perdido. La otra explicación que en boxeo es difícil a veces detectar o aceptar son los límites. ¿Habrá tocado techo “Chocolatito”? La revancha contra Rungvisai tendrá que despejar dudas y por ello será de vida o muerte.

En mi opinión “Chocolatito” debe ganar, no obstante es necesario hacer ajustes, especialmente para insistir con sus mejores herramientas. De forma independiente a esa obligación, “Chocolatito” tiene un factor que ahora lo beneficia: ya no necesita proteger un invicto. A veces, perder esa presión facilita el camino. No olvidar que su gran mentor, inspirador y figura de leyenda en el boxeo nicaragüense, Alexis Argüello debutó en 1968 con una derrota

CUADRAS VS. ESTRADA

La pelea eliminatoria entre Juan Francisco “Gallo” Estrada y Carlos “Príncipe” Cuadras –por su parte– revive una de las grandes pasiones de la fanaticada mexicana, ver fajarse a sus mejores figuras entre sí. Y ese duelo tiene todos los ingredientes para transformarse en una batalla épica, de aquellas inolvidables.

Cuadras y Estrada prometen una batalla explosiva, un choque de estilos de pronóstico reservado y una prueba dura para cualquier de los dos. Un examen que, al igual que en el caso de Rungvisai y “Chocolatito”, genera algunas dudas para un rival y para el otro.

El minitorneo de los Supermoscas del CMB tiene todos los ingredientes para convertirse en una saga histórica, que regresa la atención a los pesos pequeños y al más notorio de todos ellos (Román González) le otorgará la oportunidad de regresar al top donde rompió con la lógica de la historia: el primer lugar de los mejores libra por libra del planeta.