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En uno de los peores momentos del Barsa, sin Neymar, con Messi próximo a la desesperación, la defensa agrietada, tres puntos detrás del Real Madrid que tiene un juego pendiente, emocionalmente golpeado por la eliminación en la Champions, oculto en un agujero después de 180 minutos sin marcar gol; considerar la posibilidad de un resurgimiento azulgrana en el Clásico a jugarse hoy en el Bernabéu, es casi tan improbable como meter en una botella las ilusiones rotas.

Pero puede ocurrir. El deporte es una fábrica inagotable de imprevistos, aunque no podemos apostar a eso en los cálculos previos. Sin la menor duda, el favorito para ganar hoy es el Real Madrid, que tiene todo lo necesario para prevalecer y se encuentra estimulado. El Real Madrid es Aquiles y el Barsa es Héctor. Las imágenes de esa batalla de previsible desenlace en la Ilíada cobran vida hoy en el escenario del Bernabéu. 

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AQUEL TRIPLETE DE MESSI

Sin el acompañamiento requerido, el genial Messi no puede funcionar como hacedor de milagros. Lo logró varias veces, como en aquel Clásico inolvidable del 2007 con casi 20 años, marcando tres goles, el último en el minuto 92, empatando terca y espectacularmente por tercera vez el marcador, mientras el Barsa de Rijkaard se fajaba durante un tiempo con un hombre menos. Pero ese Messi del 3-3 no era sometido a la fiera vigilancia de hoy, cuando es el corazón del equipo azulgrana.  Los catalanes necesitan ganar para mantenerse en la pelea

En el actual Barcelona, como en la selección de argentina, Messi necesita retroceder para pelear pelotas y poder proyectarse desde atrás, más preocupado en realizar trazados de elevada arquitectura entre líneas que en serpentear y definir, en vista del implacable cierre de espacios, la pérdida de conexión con un mediocampo trabado, y la falta de Dani Alves por la derecha. Sin el desequilibrio que provoca Neymar por la izquierda, es obvio que Dani Carvajal va a realizar incursiones más constantes, mientras por la izquierda, el factor Marcelo continuará haciendo estragos.

DEBILITADA ZONA SAGRADA

¿Cómo ver al Barsa peleándole el centro del campo, la zona de las ideas y las progresiones, a Modric, Kroos y Casemiro, sobre todo si abre Isco, cada vez más incidente? Esa era zona sagrada en los tiempos de esplendor de Iniesta y Xavi, con Messi viniendo desde la derecha y Busquets como gran soporte. Después de la salida de Xavi, el mediocampo del Barsa no se ha reinventado, pese al esfuerzo multiplicado de Rakitic.

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Después de Messi y Cristiano, el tercer jugador sin reemplazo en el planeta, es Neymar en pleno proceso evolutivo, el gran ausente en la batalla de hoy. Esa pérdida es de mayúscula repercusión, porque como ya apunté, libera mucho de complicaciones a Carvajal, fortaleciendo los avances blancos. La batalla que librará Suárez contra Ramos y Nacho en el área donde crujen los huesos, exigirá del uruguayo una dinámica excepcional, en contraste con la flexibilidad que pueden conseguir Cristiano, Benzema, Isco o Asensio, con un excelente soporte, lo que obligará a Piqué y Umtiti, a trabajar horas extras.   

PEPE EN LAS TRIBUNAS

El Madrid extrañará a Pepe, un auténtico mastín de agigantamiento garantizado frente al Barsa, lo que tratará de aprovechar Nacho en ruta hacia su mayoría de edad, en vista de la indisponibilidad de Varane. Se piensa que Bale podría retornar a la trinchera, pero no por mucho tiempo. Se trata de piezas clave, pero el equipo de Zidane cuenta con gran profundidad en el banco. Ese ha sido entre algunos bajones de voltaje, su gran factor. No debilitar el funcionamiento al realizar sustituciones, algo que contrasta con el Barcelona, que nunca sabe que le espera cuando aplica cambios.

El conjunto blanco ganó el Clásico pasado 2-1.Frente a un equipo nada que ver con el apretar tuercas de la Juventus, los atacantes del Barsa van a disponer de mejor movilización y posiblemente, mayor presencia en el área. Seguramente Suárez prefiere tratar de torear a Ramos y Nacho, que a Bonucci o Chiellini. Se espera que las marcas de los mecates utilizados por los italianos, se hayan desvanecido lo suficiente, y que los enlaces con Messi sean más constantes. 

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ATORMENTAR AL GENIO

¿Qué tipo de encarcelamiento ha planeado Zidane con Messi? La obstrucción del tercer quiebre y el anticipo a sus entregas largas, tanto las rasantes como las aéreas, favoreció a la Juventus. No ver a Neymar desequilibrando, entrando y mostrándose para recibir, tranquiliza al técnico francés. La firmeza de Modric, ese movimiento perimetral de Kroos y la incidencia de Casemiro, podrían resultar agobiantes para el Barsa, forzándolo a precipitaciones, y hasta quedando en desventaja en las recuperaciones, una de sus armas esenciales.

Un partido muy difícil para el Barsa, que dependerá más que nunca, no solo del maniobrar de Messi, Iniesta y Busquets, y de la pegada de Luis Suárez, sino del respaldo efectivo que ofrezcan hombres de incierto desempeño, como sus laterales, Jordi Alba, laborioso, rápido pero confuso, y Sergi Roberto. Para Luis Enrique se trata de un rompecabezas, en cambio, Zidane tiene convenientemente el cuadro rayado, razón por la cual, con el agregado del impulso popular y jugar en casa, hacen ver como favorito al Real Madrid en la mayoría de bolas de vidrio. 

SOLO GANAR INTERESA

Para el Barcelona, alejarse seis puntos del Madrid, con un juego más realizado, equivale a morir. Pienso que incluso el empate condena al equipo azulgrana, necesitado imperiosamente de la victoria para mantener latiendo las posibilidades de atrapar la Liga, provocándole una frustración al Real Madrid, que desde hace 59 años, en aquella época gloriosa de las cinco Copas de Europa seguidas, con la jefatura de Alfredo Di Stéfano, no obtiene un doblete, Liga-Champions. ¿Será posible un resurgimiento del Barsa colocado nuevamente a la orilla de la fosa? Lo veo muy, pero muy difícil, sin embargo, abrochemos cinturones sentados en la butaca de esa intriga.

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