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Sergio Ramos, defensa del Real Madrid expulsado durante el partido ante el Barcelona, aseguró ayer que Gerard Piqué, “con tanta queja y tanto tuit”, se ha llevado “el gato al agua” a la hora de presionar a los árbitros.

Ramos tuvo que salir del campo después de hacer una entrada sobre Lionel Messi en la segunda parte. Cuando abandonó el terreno de juego, aplaudió, señaló a la grada y se encaró con Piqué haciendo gestos con la mano de hablar. Después, el central catalán declaró que en el Bernabéu están acostumbrados a arbitrajes permisivos y afirmó que Ramos se arrepentiría después.

“Ahora dirán lo que quieran los medios de su casa. No me he dirigido al árbitro en ningún momento. A él (Piqué) le gusta siempre opinar de los árbitros y de las jugadas polémicas. Con tantas quejas y con tanto morbo de cada tuit que hace, se ha llevado el gato al agua”, dijo.

Para Ramos, la tarjeta roja fue “excesiva”: “Ha sido condicionada para jugar los últimos minutos con un jugador menos. Admito que he llegado tarde después de ver la jugada en televisión 40 veces. Pero no se va a hacer daño, Messi lo hace bien, salta, ni lo toco. Ha condicionado el partido”, apuntó.

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Además, declaró que no se lleva “nada mal” con Piqué y afirmó que después de jugar un Real Madrid-Barcelona, no hay que pedirle darse un abrazo con el jugador del Barcelona. “No voy a entrar al trapo ahora. Estamos dolidos, nos habría gustado dar un golpe fuerte sobre la mesa. Se ponía muy bien con el empate. Pero estamos en el barco y que quien se baje que no venga a celebrar”, manifestó.