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Del Cheslor Cuthbert que bateó para .274, conectó 12 cuadrangulares y remolcó 46 carreras en la pasada temporada de Grandes Ligas solo queda el recuerdo, pues en este 2017 el muchacho se ha sumergido en un preocupante bajón ofensivo. Ayer, en el duelo que los Reales de Kansas City perdieron 5-2 ante los Vigilantes de Texas, no pudo conectar de imparable en ninguna de las cuatro veces que visitó el cajón de bateo, desmejorando su promedio ofensivo de .150 a .125.   

Ante Yu Darvish, el abridor de los Vigilantes, el artillero nicaragüense no tuvo mucho que ofrecer. El primer turno, en la segunda entrada, fue tan solo la primera señal de una jornada triste para Cuthbert. Abriendo tanda y con cuenta de dos envíos malos y ninguno bueno,  decidió fajarse con los siguientes dos lanzamientos, emparejando la cuenta y dejando el escenario listo para que con un slider de 83 millas por hora Darvish le propinara su cuarto ponche en lo que va de la temporada.

En el tercer episodio, el mismo en el que los Reales se adelantaron 2-0 gracias a jonrones de Mike Moustakas y Jorge Bonifacio, Cuthbert en elevado al segunda base Rougner Odor. Más tarde, en el sexto inning, el muchacho de la Isla del Maíz falló en un roletazo a la segunda almohadilla que sirvió para forzar una jugada de doble matanza.

En su último chance, en el noveno episodio, no pudo ponerle fin a su mal momento, al contrario, fue doblegado en fly al jardín central, convirtiéndose en el out 27 de Kansas City.

Necesita reaccionar

Tras su actuación de ayer, Cuthbert dejó su promedio ofensivo en un preocupante .125, producto de tres imparables en 24 turnos al bate. En su accionar de esta temporada, en la que ha participado en 9 juegos, tiene solo un bambinazo y una carrera impulsada.   

Es evidente que no estamos viendo al mismo pelotero que en el 2016 dejó claro que contaba con las herramientas necesarias para establecerse en las Mayores, pues sus números lo delatan. Quizá no se ha podido adaptar a ser suplente y le ha sido casi imposible recuperarse de haber perdido la batalla por la titularidad.

Sin embargo, él que sabe lo que es luchar desde abajo para llegar a la cima, debe sobreponerse a cualquier pérdida de entusiasmo y aprovechar cada oportunidad que le den. Debe estar consciente de que necesita demostrar su utilidad en un equipo que ya empezó a hacer movimientos en busca de conformar una artillería de grandes resultados.