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Con Isco agigantado y exhibiendo su clase como equipo funcional sin la mayoría de sus titulares en el campo, entre ellos Cristiano, el Real Madrid destrozó 6-2 al Deportivo. En tanto, el Barsa sacando máximo provecho de las oportunidades que le ofrecieron, más la incidencia de Messi por una hora antes de ser reemplazado, terminó aplastando 7-1 al Osasuna. Así que todo sigue igual con el abrazo de los vencedores en la cresta de la liga española, ahora con 78 puntos. Sin bostezar, navegando en el mar de la tranquilidad que les proporcionaron sus rivales, Real y Barsa casi no sudaron. En el juego Barsa-Osasuna, no apareció ninguna tarjeta, mientras entre el Madrid y el Deportivo cargaron apenas con cuatro. Puro fair play.

Mostrando lo exuberante de su banca, el Real Madrid que enfrenta dos grandes retos en la recta final de LaLiga, como pueden serlo el Sevilla y el Celta de Vigo, sin borrar de la lista de amenazas al Valencia, fortaleció su favoritismo para prevalecer sobre el Barcelona y ganar su primera liga desde el 2012. El rendimiento del equipo fue óptimo y la diferencia en cifras pudo ser mayor, lo cual dejó satisfecho a Zidane, quien necesita estar muy bien armado para atravesar en ese ajetreo, los dos duelos de Champions con el siempre complicado Atlético de Madrid los días 2 y 10 de mayo.

GOL DE MASCHERANO

El Barsa, trabado a ratos en el primer tiempo, se soltó adueñándose casi por completo del terreno y el balón, manteniendo al Osasuna contra las cuerdas, asustado, resignándose a ver su cabaña agujereada. Messi, André Gomes y Paco Alcácer marcaron dos goles cada uno, y Mascherano, ejecutando un penal, consiguió su primero en LaLiga como azulgrana en su partido 319. Con su ausencia, Neymar cumplió con la suspensión de tres juegos y estará de regreso en la jornada del fin de semana contra el Espanyol. Recuperación a tiempo de una pieza clave, porque el siguiente juego es con el amenazante Villarreal.

En el Real, el accionar de Isco, quien pensó sería titular en el clásico, fue decisivo. El jugador en pleno crecimiento empujó al equipo con vigor y destreza fabricando opciones, entrando a fondo y disparando. Se vio bien el colombiano James Rodríguez, igual que Kovacic, en un mediocampo de proyección sostenida, muy funcional. El Deportivo, golpeado de entrada con los goles de Morata y James, se sintió revitalizado con el gol de Andone a los 34, pero el Madrid sin mucho apuro pero confiando en su marcada superioridad cortó todo intento de atrevimiento estirando la diferencia 6-2 con los goles de Lucas Vázquez, el segundo de James, y los de Isco y Casemiro. Por el Deportivo, Josieu a los 83 cerró la pizarra.